Águeda Marqués deja el CAR de Madrid y se va a entrenar con el padre de los hermanos Ingebrigtsen

La vida de Águeda Marqués (Segovia, 27 años), una destacada atleta española que corrió la final de los 1.500m en los Juegos Olímpicos de París, hace dos años, cambió drásticamente mientras estaba de turismo por Japón hace dos veranos tras el Mundial de Tokio. La segoviana se resbaló en un escalón y se dio con la rótula contra el suelo. El golpe en la rodilla fue doloroso pero la mediofondista pensó que no era nada grave. Se equivocaba: aquel traspié se convirtió en una lesión que prácticamente arruinó la siguiente temporada. Marqués se agobió en la Residencia Blume, en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, permanentemente rodeada de atletas que se pasan el día hablando de atletismo. Angustiada, este verano tomó la decisión de dar un cambio drástico: dejar de entrenar en Madrid con Arturo Martín, el hombre que la llevó a correr los 1.500m al filo de los cuatro minutos, e irse a vivir a la casa que se ha comprado en su ciudad y comenzar a prepararse bajo la tutela de Gjert Ingebrigtsen, el padre de los hermanos Ingebrigtsen.
