La OPV de los astilleros de Cosco apuntala su ambición marítima | Opinión

El gigante marítimo China Cosco Shipping planea sacar a Bolsa su filial de construcción naval a fin de financiar su expansión. Eso reforzará su vasto imperio, que abarca puertos, logística, alquiler de contenedores, ingeniería naval y mucho más, además de afianzar el dominio de China en la construcción de barcos.
Pocas firmas son más importantes para el motor exportador chino que Cosco. El grupo estatal opera la mayor flota mercante del mundo, con 1.729 buques en julio, además de una red que abarca más de 1.500 puertos en 160 países y regiones. Su filial Cosco Shipping Heavy Industry se creó hace apenas una década y ya es el quinto constructor naval por nuevos pedidos, y el mayor reparador de barcos.
El negocio está en auge gracias al envejecimiento de la flota, a las nuevas normas ambientales y a las convulsiones geopolíticas. Todo ello está llevando a las compañías a invertir y ampliar sus flotas. Los astilleros chinos son de los principales beneficiados: acapararon el 74% de los nuevos pedidos mundiales en enero-julio, según Clarksons Research.
Cosco Shipping Heavy, empero, sigue siendo relativamente nueva. Aún no ha divulgado información esencial, incluida la cantidad que pretende captar. Pero en 2025 sus ingresos crecieron un 22%, hasta 6.500 millones, según documentos de distintas filiales de Cosco. La cifra palidece frente a los 19.800 millones en ventas del líder del sector, China State Shipbuilding, valorado en 36.500 millones.
El mayor reto quizá llegue del extranjero. Washington ha convertido la construcción naval en una prioridad estratégica. Los astilleros de EE UU aportan menos del 1% de la producción comercial global. Una pieza clave para reactivar el sector es su aliado Corea del Sur. Como parte de un acuerdo bilateral, Seúl comprometió en junio 130.500 millones en inversiones en el sector naval de EE UU.
Cosco ya siente la presión. El año pasado, el Departamento de Defensa de EE UU la incluyó en una lista de empresas que, sostiene, colaboran con el Ejército chino. Según Reuters, autoridades de Washington la acusan de usar equipos ocultos para espiar. Otro riesgo es que la Casa Blanca reactive las propuestas para imponer tasas de atraque a los buques hechos en China o con su bandera. Recurrir a los mercados de capitales podría dar a Cosco un colchón mayor para las turbulencias que se avecinan.
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
