Es la hora del joven Shelton: 24.000 personas con él… y 350 millones sobre sus hombros

La noche del viernes, con la central de Nueva York todavía crepitando, Ben Shelton dedicaba el triunfo contra Frances Tiafoe a su abuela Regina, fallecida en marzo a los 90 años. “Ella es la razón por la que Ben Shelton está hoy aquí”, decía. Después, su padre Bryan añadía que él nació en el seno de una familia “de clase media-baja [y mestiza] de Alabama” y que ella, “una mujer excepcional”, brindó a sus hijos las oportunidades para que se dedicaran “a aquello que les apasionaba”. El tenis es “carísimo”, precisaba el técnico, pero la mujer “hizo los sacrificios” y él pudo emprender una carrera próspera que se tradujo en un recorrido de ocho años en el circuito de élite (de 1989 a 1997) y el puesto 55º del mundo. Ganó también un par de trofeos discretos.
EL PRIMER ZURDO DESDE NADAL
Las estadísticas revelan un rendimiento parejo de ambos jugadores. Eso sí, el promedio de saques directos de Zverev (87, que equivalen a 14,5 por partido) es ligeramente superior al de Shelton (71/11,8). El alemán retiene más juegos que nadie con su servicio: un 92%, por el 88% del tenista local.
Ambos han invertido un tiempo similar para resolver los seis cruces (19h 38m del número dos y 18h 59m del norteamericano) y Shelton ha sido quien ha cometido más errores no forzados (296-205), con un registro muy parejo de ganadores (268-244).
El estadounidense es el cuarto tenista zurdo que alcanza una gran final en este siglo —anteriormente lo consiguieron Goran Ivanisevic, Mariano Puerta y Rafael Nadal— y su progresión le reportará un ascenso importante: del noveno al cuarto puesto.
Zverev, por su parte, se ha convertido en el séptimo jugador que logra desembarcar en tres finales consecutivas a partir de 2000. Le precedieron Federer (10), Novak Djokovic (6), Nadal (5), Sinner (5) Alcaraz (4) y Andy Murray (3).
