La tormenta perfecta del KOSPI: apalancamiento, memoria y la batalla por la IA en el mercado coreano | Opinión

El año 2026 está resultando ser un viaje en montaña rusa para la Bolsa surcoreana, el KOSPI. Tras alcanzar máximos históricos que llevaron a las casas de análisis a pronosticar la barrera de los 10.000 puntos, ha sufrido una corrección de más del 30%. Es la primera vez que esto ocurre en una fase de expansión económica.
Este comportamiento es el reflejo de una tormenta perfecta en la que confluyen tres factores clave: un apalancamiento minorista desbocado, una concentración histórica en dos gigantes tecnológicos y la creciente incertidumbre sobre el futuro de la demanda de memoria para inteligencia artificial.
La fiebre del apalancamiento y su rescate
Uno de los catalizadores de esta volatilidad ha sido el uso masivo de productos apalancados, especialmente los ETF de acciones individuales. Esto llevó a los reguladores coreanos a endurecer las condiciones. Desde el 31 de julio, el depósito mínimo para operar nuevos productos apalancados sobre una sola acción pasó de diez millones de wones (unos 6.200 euros) a 30 millones de wones (unos 18.600 euros), y ya no se pueden contabilizar determinadas acciones, ETF o bonos como parte del depósito. El efecto fue inmediato y drástico: el volumen de negociación de los 16 ETF apalancados e inversos vinculados a Samsung Electronics y SK Hynix se desplomó.
Este movimiento no fue aislado. La Bolsa de Corea (KRX) también elevó las garantías para futuros y opciones, llegando a situar el margen de depósito para futuros de Samsung Electronics en un 45%. El objetivo era claro: enfriar la “demanda de inversión especulativa apalancada” que había exacerbado tanto la subida como la caída del mercado.
El duopolio de la memoria y su peso en el índice
La razón por la que el KOSPI es tan sensible a estos movimientos especulativos es su concentración. Samsung Electronics y SK Hynix representan conjuntamente alrededor del 53% del índice. Son el motor de la Bolsa, pero también su mayor vulnerabilidad.
Aunque ambas empresas se benefician del superciclo de la memoria, impulsado por la demanda de HBM (High Bandwidth Memory) para IA, sus posiciones en el mercado son divergentes. SK Hynix mantiene un liderazgo claro en el mercado de HBM, con una cuota estimada del 58%, casi tres veces la de Samsung (21%), que mantiene un mayor peso en la memoria DRAM tradicional.
Samsung tiene una estrategia clara: cerrar la brecha con HBM4, para lo cual espera un crecimiento significativo de sus ingresos en este segmento y destaca su base de clientes diversificada. La guerra, sin embargo, no es solo por la cuota de mercado actual. En la reciente conferencia FMS, ambas compañías presentaron visiones rivales sobre el futuro de la memoria para IA: Samsung apuesta por arquitecturas 3D que integran memoria y computación, mientras que SK Hynix promueve una nueva memoria flash de alto ancho de banda (HBF) para la inferencia de IA.
La gran pregunta: ¿pico de ciclo u oportunidad?
Las valoraciones del mercado reflejan esta incertidumbre. El PER del KOSPI a 12 meses cayó a niveles de 4,7x, los más bajos desde el año 2000.
Para los inversores, la tormenta en el KOSPI ha puesto de manifiesto los riesgos y oportunidades de un mercado dominado por la tecnología y el apalancamiento. La batalla final no solo se libra en los laboratorios de Samsung y SK Hynix, sino también en la capacidad del mercado para gestionar la volatilidad y en la confianza en que la demanda de IA siga siendo el motor que justifique las valoraciones.
La debilidad de los valores de chips coreanos en agosto se está interpretando como una pérdida de convicción respecto al gasto de capital en IA.
Samsung y SK Hynix podrían generar aproximadamente el 95% del crecimiento de los beneficios del índice coreano KOSPI en 2026-2027. Las estimaciones de beneficios aumentaron un 14% durante la reciente caída. Samsung y SK Hynix, además, se han comprometido a devolver una parte de la caja a los accionistas: el 50% del FCF acumulado durante 2024-2026 y 2025-2027, respectivamente. Mientras el mercado coreano atravesaba un proceso de de-rating, las estimaciones de beneficios de ambas aumentaron un 14% durante la corrección y sus valoraciones pasaron de un PER forward de 8,5x a aproximadamente 5x.
Samsung, en su conferencia de resultados del 30 de julio y en un comunicado del 5 de agosto, anunció un plan que incluye un dividendo especial. Por su parte, SK Hynix dio al mercado como fecha límite septiembre para presentar un nuevo marco que podría suponer una distribución de dividendos junto con una recompra de acciones equivalente al 10% de su capitalización bursátil. Solo estas dos compañías cancelaron 27 billones de wones (unos 16.700 millones de euros) de sus propias acciones en el primer trimestre.
SK Hynix generó 38.000 millones de dólares de FCF para el accionista durante el segundo trimestre. Es cierto que el CAPEX aumentó 2,5x, pero sus ventas lo hicieron un 256%, por lo que el CAPEX sobre ventas cayó al 13,5%, desde el 19,5%. Además, alcanzó un margen EBITDA del 81%, lo que no deja de ser impresionante.
Gran parte del mercado sigue únicamente enfocada en la gigantesca inversión que estas dos compañías deben afrontar, ignorando el fuerte aumento de la demanda y el tiempo que este incremento de capacidad tardará en llegar al mercado para aliviar los cuellos de botella actuales.
SK Hynix ha cerrado importantes acuerdos de HBM4 y ha asegurado contratos de suministro a largo plazo con unos diez clientes, incluidos los principales fabricantes de chips de IA. Samsung, por su parte, mantiene acuerdos con AMD, NVIDIA, Broadcom y OpenAI.
Las correcciones de ambas compañías, junto con las valoraciones actuales, suponen una buena oportunidad de compra a medio y largo plazo para aquellos inversores que estén dispuestos a soportar la volatilidad.
