Inditex contra Shein: por qué el gigante español quintuplica los beneficios del asiático con solo un 10% más de ventas | Economía
Shein ultima los preparativos para su esperada salida a Bolsa. Un objetivo que persigue desde 2020, cuando la pandemia y el auge que esta provocó sobre el comercio online disparó su valoración empresarial hasta rozar los 100.000 millones de dólares en 2022. Tras intentarlo sin éxito en los mercados de Nueva York y Londres, reacios por la opacidad de sus políticas laborales, ha encontrado en Hong Kong el lugar para empezar a cotizar, algo que espera cristalizar en las próximas semanas, aunque con una valoración mucho menor a la de hace cuatro años, por debajo ahora de los 30.000 millones.
El estreno bursátil obliga al grupo de raíces y propietarios chinos, pero con sede en las Islas Caimán, a hacer un ejercicio de transparencia inédito hasta el momento. Sus cifras financieras nunca han sido públicas de forma oficial. La documentación remitida a la Bolsa hongkonesa permite consultar la evolución reciente de su cuenta de resultados, y poder compararla con el gigante de la industria textil, Inditex, con quien ha acortado distancias en los últimos años.
Shein finalizó su ejercicio contable 2025, finalizado el 31 de diciembre de ese año, con unos ingresos netos de 41.847 millones de dólares, unos 36.226 millones de euros al cambio actual, tras crecer un 8% frente al año anterior. Ese incremento le acercó más que nunca a Inditex, que acabó su año fiscal 2025, el 31 de enero de 2026, facturando 39.864 millones de euros, tras mejorar poco más del 3%.

Sin embargo, las similitudes entre las cuentas de resultados y los modelos de negocio de ambos gigantes textiles acaban ahí. Las rentabilidades que obtiene Inditex pulverizan las que hoy alcanza Shein, tanto en beneficios operativos y netos, como en márgenes. En ese mismo ejercicio 2025, el grupo gallego obtuvo un resultado de explotación de 7.997 millones de euros, lo que supuso multiplicar por 5,4 veces el registrado por Shein. Esa cantidad representó el 20% de sus ventas (margen de explotación), frente al 4% de su rival asiático. El beneficio neto también es muy superior: los 6.220 millones ganados por Inditex en 2025 más que triplican los de Shein. Estos equivalen al 15,6% de los ingresos (margen neto), por el 5% de su rival online.
Las diferencias son, incluso, mayores en el primer trimestre de 2026. Un periodo que Shein cerró con una contracción del 26% en su resultado de explotación, hasta 223 millones de euros, castigado por el impacto de los aranceles de Estados Unidos, uno de sus grandes mercados. El de Inditex fue casi ocho veces mayor. Además, el grupo asiático registró una pérdida neta de 86 millones por las variaciones de valor de sus acciones preferentes convertibles. En ese mismo primer trimestre, Inditex registró una mejora interanual de sus ventas del 6%, mientras que Shein solo avanzó un 1,1% por el empeoramiento de su negocio estadounidense.
Mayores costes
Aunque Inditex y Shein diseñan y comercializan prendas de ropa, apoyándose para ello en una extensa red de fabricantes, sus bases de costes y sus respectivos modelos son radicalmente distintos.

La cuenta de resultados de Shein muestra unos gastos de explotación un 9% mayores que los de la española, pese a contar con unos costes de personal mucho menores: a cierre de 2025 pagó por este concepto poco más de 1.000 millones de euros, con una plantilla de 18.400 personas. Inditex tuvo unos gastos de personal de 5.914 millones, con una plantilla de 163.000 trabajadores, debido a un modelo de venta principalmente físico, con 5.460 establecimientos repartidos en un centenar de países.

Shein no tiene tiendas, lo que también le permite ahorrar en alquileres o costes energéticos, pero los gastos en los que incurre para su operativa online son significativos. La compañía declara unos gastos anuales en logística y distribución de 16.510 millones, equivalentes al 45,5% de sus ingresos. En ellos incluye los alquileres de los 72 almacenes que opera, los costes de transporte y manipulación de los productos, el empaquetado, o los pagos por aduanas y aranceles. En esa cantidad también están incluidos los sueldos del personal que trabaja en esas tareas. En su memoria anual, Inditex cifra en 3.028 millones los gastos relacionados con la operativa logística, transporte a clientes, y operaciones en tienda y online.
El modelo logístico y de distribución de Shein es la clave de su actividad. Bautizado como LATR, este le permite “alcanzar un equilibrio óptimo entre variedad de producto, rapidez en la actualización de diseños y la eficiencia en la gestión del inventario”. A través del mismo, y apoyado en esa red de 72 almacenes y 7.500 proveedores, puede lanzar entre 100 y 200 unidades de una nueva referencia. Si tiene éxito, empieza a fabricar de inmediato de manera masiva. “Los resultados de nuestras operaciones dependen en parte de nuestra habilidad para tramitar los pedidos de forma rápida y con eficiencia en costes”, dice la compañía en la documentación remitida al mercado. En 2025, gestionó 1.078 millones de pedidos a 273 millones de usuarios.
Pero otra partida de gastos muy abultada en las cuentas de Shein son los relacionados con el marketing. La compañía destinó a esta partida casi 5.400 millones de euros en 2025, casi un 50% más que en 2024. En esa cantidad entran, además de sueldos de los trabajadores de este departamento, “costes publicitarios, honorarios de agencias y gastos para materiales promocionales”. Shein dice que “el plan es seguir invirtiendo en nuestros esfuerzos de marketing para impulsar el futuro de nuestro negocio”. Inditex no detalla en sus cuentas cuánto gasta en publicidad; sí lo agrupa en el apartado de “otros gastos”, que junto a otros elementos no superaron los 502 millones de euros en 2025.
Más próximas están ambas empresas en los costes por aprovisionamientos, que, en el caso de Inditex, es su principal partida de gastos con 16.642 millones el pasado año. Shein desembolsó unos 11.630 millones en ello, aunque no es una cifra exactamente comparable, ya que incluye otros gastos como deterioros por inventarios obsoletos.
Mucho más lejos están en el gasto fiscal por beneficios: si Inditex pagó 1.800 millones en esta partida, Shein, que tiene la sede fiscal de su holding en Islas Caimán, solo abonó 389 millones.
