El ‘momentum’ es la apisonadora cortoplacista del mercado
En el mundo de la inversión, la práctica de seguir ciegamente las tendencias del mercado se conoce como momentum. Cuando despega, los inversores que seleccionan valores con criterios fundamentales empiezan a quedarse rezagados frente a sus índices de referencia. Los clientes, decepcionados, se llevan el dinero a otra parte. Y la tentación de capitular se vuelve irresistible para el gestor de valor. Las penurias de Fundsmith, la firma británica de inversión, ilustran el dilema. El problema es que, cuando la burbuja estalla, la decisión tardía de sumarse al rebaño suele resultar un error caro.
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