David Lucas, la mejor versión del servidor público
He tenido la suerte de compartir con David Lucas, que falleció ayer, casi los tres últimos años de nuestras vidas. No exagero al decir que hablábamos todos los días, a cualquier hora, y que, cuando coincidíamos en el Ministerio, pasaba varias veces por mi despacho. Era su manera de entender la política: con una entrega total, una disponibilidad permanente y una implicación que trascendía cualquier horario.
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