Transportes rechaza ante Bruselas adaptar el ancho de vía ibérico al europeo porque costaría 30.000 millones
España se planta para no embarcarse en una reforma integral de la red ferroviaria convencional, de 13.000 kilómetros, con el fin de unificarla con la de alta velocidad (4.000 kilómetros). El proyecto supondría contar con un único ancho de vía, el estándar o europeo, de 1.435 milímetros, en detrimento del ibérico de 1.668 milímetros de separación entre carriles, exclusivo de este país y Portugal. La decisión ha sido tomada por el Ministerio de Transportes, según documentos a los que ha tenido acceso EL PAÍS, y está siendo trasladada esta semana a la Comisión Europea, partidaria de avanzar hacia una armonización. Acabar con el ancho ibérico en líneas de cercanías, media distancia o mercancías supondría una inversión de 20.000 a 30.000 millones de euros y precisaría 30 años de obras, según concluye un informe que maneja el departamento de Óscar Puente.
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