Las vías de agua del sistema educativo se filtran al mercado laboral
Las variables nominales dicen que el mecano educativo ha mejorado en los últimos años, con un descenso notable en el abandono escolar y cotas récord de aprobados en el acceso a la universidad. Pero si la mejora ha sido real, o sólo simulada, lo sabremos cuando en otoño se conozcan los resultados de la auditoría del informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos). Por el momento, las deficiencias del modelo siguen filtrándose al mercado de trabajo, que, pese a acumular un lustro de efervescencia en creación de empleos, sigue registrando un paro juvenil muy elevado y concentrado en población que no alcanzó la segunda etapa de secundaria, con cerca de un millón de personas, y en la que dispone de educación superior, con más de 760.000, y que juntos ceban el desempleo de larga duración.
Seguir leyendo
