Las claves: para las empresas exportadoras lo principal es la seguridad jurídica

Con la guerra en Irán y la crisis de suministro de petróleo y otras materias primas, los aranceles han pasado a un segundo plano como factor de incertidumbre para las empresas. Ha ayudado, cierto es, el fallo del Tribunal Supremo de Estados Unidos que tumbó la mayor parte de las tarifas promulgadas por Donald Trump. La industria española de alimentos y bebidas exportó un 9,6% menos al país norteamericano el año pasado. Igualmente, las ventas de carne porcina a China cayeron un 4,5% por los aranceles de Pekín en represalia a los impuestos por la UE a los coches del país asiático.
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