Emiratos no necesita ‘airbag’ de EE UU | Opinión

El banco central de Emiratos Árabes ha pedido a EE UU una línea de swap de dólares por dirhams, según el Wall Street Journal. La respuesta de Washington –que Emiratos puede capear la guerra sin un respaldo extra de liquidez– parece acertada.
En 2025, las exportaciones energéticas de Emiratos fueron de 155.000 millones de dólares. Incluso si el conflicto durara todo el año, solo bajaría esa cifra en 30.000 millones, un 5% del PIB, estima Capital Economics. El país ha redirigido parte del petróleo que antes atravesaba el estrecho de Ormuz. El golpe a los ingresos por turismo y viajes probablemente sea mucho mayor. Pero, aun asumiendo una caída del 80%, equivalente al 19% del PIB, una vez contabilizada una caída significativa de las importaciones, incluso una disrupción de un año entero podría no borrar el gigantesco superávit por cuenta corriente del 13% del PIB con el que Emiratos entró en la guerra.
Por supuesto, la fuga de capitales sigue siendo posible. Los no residentes mantenían unos 70.000 millones en depósitos en febrero. La oferta monetaria del país ha caído en 48.000 millones, estima Oxford Economics. Pero esto palidece respecto al volumen de activos en manos de Emiratos. Las reservas exteriores del banco central ascienden a 270.000 millones. Si se suman las participaciones en fondos soberanos y fondos públicos de pensiones, la cifra alcanza 3,1 billones, o el 530% del PIB, según Global SWF. El país en general, y su sistema bancario en particular, están en una posición muy superior a la de Arabia Saudí, Qatar y Baréin.
Las crisis del Golfo tienden a reavivar el recuerdo de la de deuda de Dubái en 2009, cuando Abu Dabi intervino con un bono de 10.000 millones para evitar un impago del promotor estatal Nakheel. Hoy podrían surgir focos de tensión en entidades vinculadas al Gobierno de Dubái. Pero su deuda total asciende a 66.000 millones, el 42% del PIB. Ha bajado desde casi 90.000 millones en 2020, o el 81% del PIB, como resultado del desapalancamiento durante el auge inmobiliario pospandemia. La deuda soberana de Dubái fue de solo el 21% del PIB en 2024.
La ironía es que solicitar la línea de swap puede haber suscitado justo las preguntas que Emiratos trataba de evitar. Como insinúan autoridades del país, extraer una concesión pública de EE UU puede haber pesado más que cualquier
Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías
