Inspección reclama 110 millones de euros en cotizaciones impagadas a Uber Eats por emplear a 60.000 falsos autónomos | Economía
Miles de personas que repartieron para Uber Eats entre 2022 y 2026 recibieron este jueves un mensaje en sus móviles. Era un SMS de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), que les notificaba sus nuevos periodos de alta en el régimen general a cuenta de la compañía de reparto a domicilio, pese a que durante esos periodos eran autónomos. Ese envío masivo de mensajes es resultado de la investigación a Uber Eats que Inspección inició en verano del año pasado, bajo la sospecha de que esos autónomos realmente debían ser asalariados. Inspección llega a la conclusión de que eran falsos autónomos, y por ello reclama a la empresa unos 110 millones de euros en cotizaciones impagadas tras dar de alta a unos 60.000 repartidores. Aún queda por definir la sanción administrativa por el uso de autónomos durante estos años, extremo que la Inspección aún no ha cerrado.
Así lo confirma a este periódico el propio organismo inspector, dependiente del Ministerio de Trabajo. “Lo hemos dicho muchas veces: una persona con una bicicleta y una mochila no es un autónomo. Ninguna empresa está por encima de la ley”, trasladan en el departamento que dirige Yolanda Díaz. Por su parte, un portavoz de Uber dice: “Reafirmamos nuestro compromiso con el cumplimiento de las obligaciones que nos correspondan y seguiremos trabajando con repartidores, sindicatos y el Gobierno para garantizar un proceso justo para todos”.
La investigación empezó el año pasado, cuando muchas voces en el sector expresaban su sorpresa por el hecho de que Inspección aún no hubiera lanzado un gran proceso contra Uber Eats. Entonces era la única compañía de reparto de comida que operaba con autónomos, tras la aceptación por parte de Glovo de un modelo asalariado tras años en rebelión contra las leyes y la justicia. El tercer gran actor del sector, Just Eat, ya venía operando con asalariados desde hacía tiempo.
Glovo anunció la transformación a un modelo asalariado un día antes de que su máximo dirigente, Oscar Pierre, declarase en un proceso penal, acusado de un delito contra los derechos de sus trabajadores. La dirección de Uber Eats quería evitar el mismo destino, con el que amenazó Trabajo durante meses, y que concretó en diciembre del año pasado: entonces, el ministerio dijo que si en enero no había movimientos, activarían la vía penal contra la empresa (como ya habían hecho con Glovo).
Tras esas amenazas, el 15 de enero Uber Eats anunció que renunciaba a su modelo de autónomos, que combinaba con asalariados pero no contratados directamente, sino mediante subcontratas. Explicó que todos pasarían a ser asalariados mediante esas empresas intermediarias que en el sector se llaman flotas. Las altas notificadas durante este jueves sí corren a cargo de Uber Eats (marca comercial que depende de la sociedad limitada Portier Eats Spain), así que es previsible que para que esos empleados pasen a las flotas con las que opera la compañía deba haber un ERE o algún acuerdo colectivo de por medio.
Según recuerda CC OO a sus repartidores en una comunicación interna, distribuida tras el envío masivo de mensajes de la TGSS y consultada por este periódico, “Uber Eats ha reconocido la laboralidad del conjunto de sus trabajadores y trabajadoras desde 2022 en adelante, ya que los periodos anteriores fueron liquidados tras el despido colectivo de 4.400 personas trabajadoras tras acuerdo en la Audiencia Nacional”.
“Cada caso es particular”, agrega el sindicato, “y en función del tiempo trabajado, los periodos en los que se ha efectuado reparto o no, se han dado más o menos altas en uno o distintos periodos”. “También verás el cálculo de días totales cotizados para cada periodo de alta. Muchos de esos cálculos de días son erróneos y deberán corregirse para tener el total de días real de todos los periodos cotizados”, dice CC OO a los repartidores afectados, a quienes anima a ponerse en contacto con el sindicato. “El reconocimiento de la laboralidad conlleva una serie de derechos legales añadidos (reclamación de cantidades o vacaciones, por ejemplo) que puedes consultarnos”, añade.
“La ley rider no admite escapatorias y garantiza derechos laborales”, agregan en el Ministerio de Trabajo. “Y, desde luego, la Inspección continuará con su ejemplar labor de garantizar que los empleos del siglo XXI no impliquen las condiciones de trabajo del siglo XIX”, concluyen.
Modelo híbrido
El esquema con el que viene operando Uber Eats en España es híbrido: una parte trabaja asalariada a través de flotas y otra lo hace por cuenta propia. La compañía no detalla a cuántos repartidores emplea en cada tipología, pero varias fuentes del sector venían indicando que Uber Eats había reducido “muchísimo” el peso de los autónomos en los últimos meses. Es decir, hace meses que se estaba preparando para este cambio de modelo. Según cifras de la empresa, 7.000 repartidores habían sido contratados por alguna de las flotas colaboradoras de Uber Eats en 2025.
Antes de este esquema híbrido, Uber Eats funcionó con otros sistemas de trabajo. Al inicio, cuando Deliveroo también era parte del mercado, solo operaba con autónomos, situación que cambió en 2021. Con la aprobación de la ley rider viró hacia un modelo laboral, el que hoy mantiene para los coches VTC. No hay autónomos, pero tampoco empleados directamente por la compañía, así que operan con subcontratas. Entonces Glovo no se movió, persistió en su operativa de autónomos, lo que cambió poco después la estrategia de Uber Eats.
En agosto de 2022 anunció un nuevo giro: ante la persistencia de Glovo, Uber Eats volvía a abrir la puerta a los repartidores por cuenta propia. Pasaba a un modelo híbrido, en el que unos repartidores son asalariados vía flotas y otros son autónomos. La otra gran empresa, Just Eat, mantuvo el rumbo con su modelo de asalariados. Glovo opera plenamente con asalariados desde el 1 de julio, mientras prosigue el proceso penal contra Oscar Pierre, acusado de un delito contra los derechos de los trabajadores. Esa amenaza penal es la que, atendiendo a lo expresado por el ministerio que dirige Díaz, esquivó Uber Eats con esta decisión.
