El Barça entierra la temporada del Madrid con una goleada tremenda en los cuartos de Champions | Fútbol | Deportes
La trilogía de clásicos de los próximos ocho días quedó muy rebajada esta tarde en el estadio Alfredo di Stéfano. El Barcelona le endosó una goleada tremenda al Madrid en la ida de los cuartos de final de la Champions que dejó completamente sonado al Real. El triunfo del equipo azulgrana fue incontestable, muy superior en todos los aspectos a un rival que no encontró más respuesta que dos acciones individuales de la extraordinaria Linda Caicedo para disimular un marcador con reminiscencias tenísticas y del baño de Guardiola en el Bernabéu en 2009 (2-6). El resultado mostró la diferencia que hay a día de hoy entre el club que domina el fútbol continental desde hace un lustro y otro que todavía da sus primeros pasos en la élite. La victoria del Barça convierte la vuelta del próximo jueves en el Camp Nou casi en un trámite y el choque de este domingo en Liga F en otro previsible dolor de muelas para el Madrid, separado ya a 10 puntos del indiscutible líder del torneo.

2
Misa, Maëlle Lakrar, Eva Navarro, Sara Holmgaard, María Méndez, Filippa Angeldahl, Athenea del Castillo (Iris Ashley, min. 84), Sara Däbritz (Sandie Toletti, min. 64), Linda Caicedo, Caroline Weir (Irune Dorado, min. 64) y Naomie Feller (Lotte Keukelaar, min. 65)
6

Cata Coll, Esmee Brugts, Aïcha Cámara (Mapi León, min. 73), Ona Batlle, Irene Paredes, Alexia Putellas, Patri Guijarro, Clara Serrajordi (Caroline Graham Hansen, min. 59), Vicky López (Sydney Schertenleib, min. 73), Clàudia Pina y Ewa Pajor (Salma Paralluelo, min. 66)
Goles
0-1 min. 5: Ewa Pajor. 0-2 min. 12: Esmee Brugts. 1-2 min. 29: Linda Caicedo. 1-3 min. 31: Irene Paredes. 1-4 min. 56: Ewa Pajor. 1-5 min. 63: Vicky López. 2-5 min. 65: Linda Caicedo. 2-6 min. 88: Alexia Putellas
Arbitro Maria Ferrieri Caputi
Tarjetas amarillas
Romeu (min. 76)
Por mucho que hubiera mostrado cierta mejoría, los números decían que el grupo de Pau Quesada había perdido por un global de 10 goles a cero los otros tres clásicos del curso. El once del técnico fue el mismo que utilizó en los dos anteriores enfrentamientos ante el Barcelona con la excepción de Holmgaard, que sustituyó a Yasmim en el lateral izquierdo. El equipo, en cambio, no lanzó de inicio la presión adelantada como lo había hecho en los otros clásicos y plantó las líneas en un bloque bajo. Ese contexto fue muy cómodo para el Barça, pausado y acertado siempre con la pelota bajo el criterio en la medular de Patri, Alexia y la joven Serrajordi. Romeu dejó a Hansen en el banquillo y le dio el ala derecha a la talentosa y vivaz Vicky, acompañada por Pina y Pajor en el tridente.
No encontró el Real respuesta al juego asociativo de las azulgranas, impulsado además por los errores de su rival. Solo siete minutos tardó el Barça en adelantarse tras una pérdida en el centro de Feller, sin finura en los controles y desacertada en los pases. Patri picó el balón con mucha clase para alumbrar un desmarque en profundidad de Alexia, habilitada por la posición retrasada de Holmgaard. La centrocampista cedió el balón atrás a Pajor para que la polaca marcara a placer y la igualara en el podio de las máximas goleadoras de la historia de los clásicos cuando todavía discurre su segunda temporada en el Barcelona.
El tanto reforzó la propuesta de las azulgranas. El grupo de Romeu trenzó y trenzó y le escondió el balón al Real por todo el campo. Minimizada Weir por el ritmo del partido, las blancas sufrieron horrores para combinar. La posesión les duraba un suspiro y solo Athenea y Linda daban una leve impresión de amenaza en sus frustradas aventuras individuales. La presión ordenada del Barcelona corregía las acciones de las delanteras del Madrid y estructuraba el juego del equipo. Misa salvó un mano a mano ante Pajor después de que Brugts hiciera el segundo en otra acción en la que volvió a errar Feller, que se olvidó de su marca y dejó que la lateral rematara sin oposición el centro tocado de Vicky.
El Barça amasaba tanto balón y dominaba con tanta autoridad que fue una sorpresa que el Real cazara una contra fabricada por sus dos futbolistas más desequilibrantes. Misa sacó con la mano, conectó con Athenea en la medular y esta puso en vuelo Caicedo. La colombina le ganó la carrera a Paredes, regateó a Cata y empujó la pelota a la red. Su acción vertical fue formidable, pero el Madrid recibió un nuevo sopapo dos minutos más tarde, cuando Paredes transformó un córner botado por Pina. El tanto aguó la reacción de las blancas, que por tercera vez consecutiva encajaron ante el Barcelona en un saque de esquina. El golpe emocional fue duro cuando el Real al fin empezaba a sentir que se podía meter en la eliminatoria.
Ni Romeu ni Quesada agitaron el equipo en el descanso, pero el técnico blanco le pidió a sus jugadoras que adelantaran las líneas de presión. El Barcelona sofocó sin dificultad el amago de rebelión del Real y percutió de nuevo en una jugada fantástica de Serrajordi. La centrocampista de 18 años detectó el espacio en la medular para conducir, fijar a la defensa y filtrar el balón al espacio para que Pajor superara a Misa en el uno contra uno. Vicky anotó al instante el quinto tras una conducción por la banda de Hansen, que había entrado por Serrajordi tras su asistencia.
En una jugada similar a la del primer gol blanco, Linda maquilló el marcador con una cabalgada formidable en la que volvió a ganarle la partida a Paredes. La colombiana se deshizo de la defensa y sacó un derechazo desde la frontal que se coló por la escuadra derecha de Cata. Caicedo fue la única arma de un Real que encajó el sexto en un penalti grosero de Holmgaard transformado por Alexia. El Barça, que le ganó la final de la Supercopa en enero y después lo eliminó de la Copa de la Reina, dejó al Madrid en pleno marzo sin más objetivos esta temporada que acabar la Liga con dignidad y no encajar otra goleada sonrojante el próximo jueves en el Camp Nou.
