Los buenos resultados de Deoleo atraen a inversores industriales para una compra este mismo año | Empresas
Los accionistas de Deoleo comienzan a pensar en la desinversión gracias a los buenos resultados cosechados por el grupo el año pasado y a las positivas perspectivas de cara a los próximos ejercicios. Uno de los mayores productores de aceite de oliva del mundo está ahora bajo la lupa de inversores industriales, interesados en adquirirlo casi seis años después de ejecutar la reestructuración financiera en junio de 2020 y con una mejora operativa y una cosecha que vaticinan óptimos resultados para los ejercicios venideros, según explican fuentes de banca de inversión. El mayor accionista es la gestora de private equity Alchemy, con un 41%, seguida de CVC, que controla cerca de un 30%. Portavoces de Deoleo, Alchemy y CVC declinaron hacer comentarios sobre esta información.
Deoleo, que comercializa marcas como Carbonell, Koipe o Bertolli, obtuvo en el ejercicio 2025 un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 50 millones de euros, un 50% más que en 2024, gracias al impulso de los volúmenes de venta, que mejoraron un 11% favorecidos por una mejor cosecha que conllevó una caída de los precios. El beneficio neto fue de 19,7 millones, volviendo a positivo tras las pérdidas de 2024.
Estos números, así como la perspectiva de estabilidad en las cosechas, han empezado a provocar las primeras muestras de interés por Deoleo, según confirman fuentes financieras, principalmente de compañías industriales del sector aceitero. La compañía ya contrató en 2023 a Lazard para sondear el mercado y encontrar potenciales compradores. De ese proceso surgieron interesados como Dcoop, que el pasado mes de noviembre reiteró su interés en caso de que vuelva a ponerse en venta. Otros como Borges, Migasa, Sovena o Acesur, actual accionista minoritario, también analizaron la situación de Deoleo. Esta aún no ha mandatado a Lazard ni a otro asesor, pero fuentes cercanas no descartan la apertura de un proceso formal de venta en los próximos meses.
Una clave para la mejora del negocio de Deoleo está en la mayor materia prima disponible en las últimas dos cosechas. La campaña vigente rondará los 1,4 millones de toneladas, según estimaciones del Ministerio de Agricultura. Las precipitaciones que han continuado en los primeros meses de 2026 hacen prever que la campaña 2026-2027 será positiva, algo fundamental en la atracción de inversores industriales. De hecho, Deoleo prevé mejorar sus cifras de rentabilidad en este 2026 gracias, entre otros puntos, a la “normalización de la situación de la materia prima”, como explicó en sus últimos resultados.
Balance más saneado
Otra clave está en la mejora del balance de Deoleo. Los vencimientos de deuda del grupo están despejados hasta 2029, después de la refinanciación de 160 millones que ejecutó el año pasado, y la posibilidad de mejorar su coste de manera inmediata. Según las últimas cifras presentadas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), su deuda financiera neta se sitúa en 86 millones de euros, un 26% menos, equivalente a 1,7 veces el ebitda (resultado bruto de explotación) de la empresa, cuando a cierre de 2024 era de 3,5 veces.
Esto rebajará la presión de los intereses en la cuenta de resultados y facilitará el objetivo del grupo de doblar su rentabilidad operativa hasta 2028, ejercicio en el que prevé obtener un ebitda de 74 millones. Un incremento que se apoyará en un impulso en mercados emergentes para el consumo de aceite de oliva, en el que sobresale entre todos Estados Unidos.
Este país está marcado en rojo en el plan estratégico de la compañía. A falta de que Deoleo deposite sus cuentas completas de 2025, en 2024 el mercado norteamericano ya fue el que mayores ingresos generó a Deoleo, con 266 millones. Pese a la entrada en vigor de los aranceles impuestos por la administración de Trump, sus volúmenes de venta en EE UU crecieron un 3,5% en 2025, donde mantuvo sus cuotas de mercado.
El objetivo de los actuales inversores es hacer caja con su participación a un precio atractivo. El acuerdo de socios firmado entre CVC y el resto de accionistas y acreedores estableció que desde el 24 de diciembre de 2024 estos pueden instar al consejo a iniciar de manera formal un proceso de desinversión, y además quien controle el 40% o más del capital tendrá derecho de arrastre, como publicó CincoDías.
La compañía cotiza en Bolsa a 0,23 euros por título, de manera que capitaliza en unos 114 millones de euros. Los analistas que siguen el valor son optimistas. Un informe del pasado 4 de marzo señala que todo indica que la normalización en 2025 tendrá continuidad. “Se ha pasado de un valor sin momentum, en un sector deprimido y con un severo problema de deuda a otro: en crecimiento y con un riesgo financiero mucho menor”, añade el documento.
