Cuerpo avanza que habrá medidas fiscales para el campo y el transporte sin concretar cuándo se aprobarán | Economía
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo ha avanzado este jueves que el Gobierno está preparando la adopción de un paquete de medidas que mitiguen el impacto de la crisis bélica en Oriente Próximo en los bolsillos de los ciudadanos. De momento, solo ha concretado que pretenden aprobar “en próximos días y con la mayor celeridad” una serie de “medidas fiscales” que, de momento, se dirigirán solo a los sectores del campo y el transporte por carretera, que son los que se están viendo más perjudicados por el encarecimiento de los carburantes, debido a la crisis bélica en Irán. También ha insistido en que las ayudas serán “muy quirúrgicas”, porque el Ejecutivo cree que la crisis aún no está afectando a la economía ni al empleo en general. En cuanto a otras posibles actuaciones de carácter social, el Ejecutivo estudia cuestiones que dieron buenos resultados tras la guerra en Ucrania como la prohibición de suspender los suministros básicos a familias vulnerables y rebajas fiscales en la factura de la luz.
Cuerpo ha hecho este anuncio de medidas fiscales tras reunirse, junto al resto de ministros del área económica, con los máximos líderes sindicales y patronales, con los que ha compartido “el esqueleto” de medidas paliativas en las que trabaja el Ejecutivo. Sin embargo, más allá de esbozar “instrumentos” fiscales, Cuerpo no ha concretado el tipo de medida fiscal en la que piensa el Ejecutivo, pero sí ha enfriado la posibilidad de que se repitan las bonificaciones a los carburantes que se aplicaron tras la guerra en Ucrania (los conocidos como 20 céntimos, que se subvencionaron en el precio final que pagaban los ciudadanos en el surtidor hace cuatro años). Cuerpo, insistiendo en que aún no se ha decido la medida concreta a adoptar, sí ha destacado que esta bonificación “es una de las medidas que menos nos aconsejan”. Y ha ahondado en esta idea: “Es cierto que ha habido numerosas críticas a la instrumentación de esta subvención y el Gobierno ”lo está teniendo en cuenta” a la hora de definir qué hacer. Por ello, ha insistido en que, a la hora de aprobar ayudas “hay que ajustar la actuación en este ámbito a lo aprendido y a la situación actual”.
De hecho, momentos antes, los líderes de CC OO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, han criticado las bonificaciones a los carburantes que se aprobaron por la guerra en Ucrania, al considerar que sirvieron más para mejorar los márgenes empresariales que para aliviar las finanzas de los ciudadanos. En ese sentido, el ministro de Economía también ha anunciado que el Ejecutivo ya está “reforzando la vigilancia” sobre las empresas petroleras y las estaciones de servicio, a través de herramientas de IA y con el intercambio diario de información, para garantizar que “no haya comportamientos anómalos” en cómo se traslada el aumento del precio del crudo al precio del surtidor. Es más, ha indicado que se mantendrá esta vigilancia para garantizar que si el precio del crudo se estabiliza o baja, esto se reproduzca igualmente en el precio al consumidor de los carburantes.
En las últimas semanas desde que estallara el ataque de EE UU a Irán, el barril de brent, de referencia europea, ha pasado de cotizar en torno a los 60 dólares a rozar los 120. El resultado en términos de coste final para el bolsillo del consumidor depende, no obstante, de las cotizaciones internacionales de los combustibles. Y esto se ha traducido en un encarecimiento de la gasolina del 10% y del 20% en el caso del diésel.
Medidas sociales
En cuanto al resto de posibles medidas, —que Cuerpo tampoco ha concretado si irán en un Real Decreto o en varios, ni cuándo se aprobarán, pese a que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, anunciaba a primera hora de este jueves que las ayudas se aprobarían en el próximo consejo de ministros del martes— ha sugerido que el Ejecutivo que trabaja, entre otras cuestiones, en retomar “la prohibición de suministros”, en referencia a la iniciativa adoptada tras el conflicto de Ucrania. En 2021 el Ejecutivo decretó la prohibición de cortar los suministros básicos —luz, agua y gas— a los consumidores vulnerables incluso en caso de impago.
Sin embargo, Cuerpo ha descartado rebajas fiscales generalizadas, como la reclamada esta misma semana por el presidente de Mercadona, Juan Roig, para bajar al 0% el IVA de los alimentos, y ha insistido en que serán medidas “proporcionadas” al impacto que está teniendo la crisis en la economía en general y en los sectores en particular. Y también ha incidido en que serán medias “flexibles” para que puedan irse adecuando a la evolución del conflicto. En este terreno, ha especificado que el Gobierno tampoco ha detectado aún, un incremento en los precios del sector de la distribución como el que se produjo hace cuatro años y ha sugerido la idea de que las medidas paliativas para el transporte están orientadas precisamente para impedir que se trasladen al almacenamiento, la logística y los supermercados.
Hipotecas y alquileres
Dicho esto, ha acotado que se producirá un pico inflacionista en marzo y en abril, y ha emplazado a que será la duración del conflicto la que delimite si la escalada inflacionista se prolongará más allá de estos meses. En caso de que esto ocurriera, sí ha señalado que el Banco Central Europeo (BCE) tendrá que evaluar una eventual subida de tipos de interés, lo que que desembocaría en un encarecimiento de las hipotecas, por ejemplo. “Pero en ningún caso estamos ahora en ese escenario”, ha recalcado Cuerpo. Igualmente, ha descartado tácitamente la exigencia de los ministros de Sumar en el Gobierno para congelar los precios y condiciones de los alquileres, argumentando que las medidas deben de ser “proporcionales y adecuadas” a la situación provocada por el conflicto.
El titular de Economía sí ha visto con buenos ojos otras medidas que se tomaron tras la crisis inflacionista causada en 2022 y 2023 tras la invasión rusa de Ucrania, como las rebajas temporales del IVA de la electricidad —que se redujo primero del 21% al 10% y, después, del 10% al 5%—. Este alivio en la factura de la luz formó parte de las medidas fiscales aprobadas entonces tras el fuerte encarecimiento del precio mayorista de la electricidad, impulsado por los precios del gas natural, debido al conflicto ucraniano.
Pese a estos esbozos de actuaciones, Cuerpo ha querido, en todo momento, ser cauto, asegurando que la situación de crisis, pese a su gravedad, no ha impactado hasta el momento de manera generalizada en la economía española “porque España tiene los deberes hechos” en materia de transición energética e inversiones en infraestructuras y energías renovables, entre otras cosas. Igualmente, tanto el ministro como los secretarios generales de CC OO y UGT han asegurado que la crisis de Oriente Próximo no ha impactado en el mercado laboral: “con la evolución de la afiliación hasta ayer mismo, vemos que el mercado laboral no se ha visto afectado”, ha dicho Cuerpo.
Y, han coincidido en que, en el momento en el que el empleo y, por ende la actividad, se vieran perjudicadas, ya están vigentes las medidas relacionadas con los ERTE y el mecanismo RED para que las empresas puedan utilizarlos como alternativa a los despidos. Sin embargo, los líderes sindicales han señalado que en la reunión el Gobierno no les ha trasladado que en este primer paquete de medidas vayan a prohibirse los despidos objetivos que tengan como causa esta nueva crisis, tal y como sí había avanzado esta misma mañana la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.
