Los empleos presenciales y los de baja cualificación son los que más tardan en cubrirse, según Manpower | Economía
El mercado de trabajo español mantiene un importante dinamismo, según todos los indicadores, que sitúan al empleo como uno de los principales motores de la economía española. Sin embargo, la cara B de ese dinamismo lo representa la falta de mano de obra de la que cada vez hay más empresas que se quejan. El último informe de tendencias sobre el futuro del empleo elaborado por la multinacional de recursos humanos Manpower Group aterriza estas dificultades: las empresas tardan mucho más tiempo en cubrir, por ejemplo, los puestos que son 100% presenciales o aquellos que requieren menos cualificación académica.
Así lo ha destacado este martes el consejero delegado de Manpower en España, Raúl Sánchez, quien ha precisado que los datos de este estudio internacional —elaborado con las respuestas de más de 12.000 profesionales y 40.000 empresas de 41 países— indican que los empleos que requieren una presencialidad completa tardan un 23% de tiempo más en cubrirse que los que tienen las posibilidades de teletrabajar parcial o totalmente. Asimismo, Sánchez ha llamado la atención sobre las dificultades que tiene esta compañía para encontrar los perfiles menos cualificados.
“Hace poco tiempo tardábamos una semana o dos en cubrir los puestos de la parte baja de la pirámide (como pueden ser los mozos de almacén, los peones o los teleoperadores entre otros) y ahora nos está costando entre mes y medio y dos meses, lo mismo que tardamos en encontrar profesionales para cargos intermedios y de mayor cualificación”, ha explicado máximo responsable de esta multinacional en España. El tiempo para cubrir un puesto directivo es mucho mayor, entre seis meses y un año, añade.
Esta falta dificultad a la hora de encontrar profesionales para determinados puestos, y no solo los de menor cualificación, es atribuida por esta organización al hecho de que las nuevas generaciones analizan y valoran contraprestaciones que tienen que ver con los propósitos de la empresa o las condiciones flexibles, además del salario. A esto añaden lo que denominan como la nueva “fragilidad de los títulos académicos”. Según explican los autores de este trabajo, “aunque los grados universitarios siguen siendo un símbolo del estatus arraigado a nivel global, su utilidad está disminuyendo”.
De hecho, advierten que el desempleo y el subempleo entre graduados está aumentando “debido a la combinación de un entorno empresarial complejo y la expectativa, de algunos líderes, de que la inteligencia artificial pueda sustituir a los puestos de entrada”. Por ello, apelan a la necesidad de un rediseño de roles de las funciones de los trabajadores, ya que, según calculan, el 39% de las competencias básicas que necesitan los trabajadores cambiarán para 2030, en apenas cuatro años, según las estimaciones del Foro Económico Mundial.
En concreto, los resultados de este estudio apuntan a que a pesar de que habrá muchas posiciones que quedarán obsoletas debido a las tecnologías emergentes, “otras muchas serán rediseñadas para integrar las fortalezas únicas del talento humano con componentes basados en la IA”. Por este motivo, consideran que muchas organizaciones pasarán del uso informal de la inteligencia artificial a uno más específico y orientado al flujo de trabajo, dentro de roles humanos readaptados. En este rediseño, una de cada tres empresas asegura que las tareas más difíciles de automatizar serán las que implican tomar decisiones con juicios éticos; la atención al cliente y la gestión de equipos.
En este último punto, los autores consideran que a medida que los agentes de IA asuman más tareas relacionadas tradicionalmente por humanos, “será esencial mantener a personas expertas dentro del circuito del flujo de trabajo, para evitar cuellos de botella imprevistos o errores de la IA”.
Buenas perspectivas de contratación
Junto a este informe sobre las tendencias del mercado laboral, Manpower ha hecho también públicos los resultados de su estudio de proyección de empleo que elabora trimestralmente y en el que evalúan las intenciones de contratación de las empresas en España y otros 41 países donde opera la multinacional. Según esto, las compañías españolas esperan dar un fuerte impulso a la contratación de trabajadores en el segundo trimestre del año, elevando hasta el 28% sus expectativas netas de creación de empleo.
Esto supone una mejora de nueve puntos respecto a las proyecciones del primer trimestre de 2026 (19%) y un incremento que de trece puntos frente al segundo trimestre de 2025 (15%). Además, las previsiones de aquí al verano, son las mejores desde el primer trimestre de 2022, cuando alcanzaron un 34%. Aún así, las expectativas de las empresas españolas para este segundo trimestre están cinco puntos por debajo de la media global mundial, que se sitúa en un 31%.
Los responsables de la compañía han defendido este optimismo incluso en medio de la actual situación bélica y de incertidumbre geopolítica por la situación en Oriente Medio. “España ya ha mostrado ser una sociedad muy resiliente en otras situaciones complicadas”, ha dicho Sánchez, quien ha indicado que la inflación no será buena para nadie, pero, en contraposición, por ejemplo, el sector turístico español sí podría verse beneficiado de la escalada bélica en Irán.
Sectorialmente, las actividades tecnológicas lideran el impulso de las contrataciones más inmediatas, con unas proyecciones netas de empleo de las empresas de este sector del 35%, 23 puntos más que el trimestre anterior. Casi igual se sitúan las previsiones del sector inmobiliario y de construcción (34%). Mientras que, el estudio apunta también que la actividad industrial y logística también muestra unas señales claras de recuperación, con unas expectativas del 30% en comercio y logística y del 29% en las manufacturas.
