Yolanda Díaz firma con los sindicatos la subida del salario mínimo este lunes con la presencia de Pedro Sánchez | Economía
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, firmará el próximo lunes con los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, respectivamente, la subida de un 3,1% del salario mínimo interprofesional (SMI) hasta los 1.221 euros mensuales en 14 pagas, que tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero pasado, según han confirmado fuentes gubernamentales. A diferencia de la mayoría de los actos protocolarios de firma de subida del salario mínimo, en esta ocasión, estará también presente el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no asistía a este evento desde 2020, año en el que la firma se celebró en el Palacio de La Moncloa. El lunes este acto tendrá lugar en el Ministerio de Trabajo.
Tras la firma, el Ejecutivo deberá aprobar en Consejo de Ministros el incremento del nuevo suelo salarial, que equivale a 518 euros anuales más que en 2025 o 37 euros más al mes. Una vez se dé ese paso, las nuevas cuantías se publicarán en el BOE y pasarán a estar vigentes para los más de dos millones de trabajadores asalariados que cobran el SMI, con especial incidencia en sectores como el campo o el empleo doméstico. Si eso sucede, como es previsible a falta de confirmación de última hora, en la reunión ministerial del próximo martes, las empresas deberán actualizar ya sus nóminas de febrero con el nuevo SMI (si lo permiten sus tiempos administrativos) y abonar de forma retroactiva la subida no abonada en enero.
El retraso en la aplicación del salario mínimo se ha producido ante la falta de acuerdo en las negociaciones del diálogo social, que finalmente se saldaron, a finales de enero, con el visto bueno de los sindicatos y el rechazo frontal de la patronal. Es el sexto año consecutivo en el que Trabajo pacta en solitario con las centrales sindicales la subida del SMI.
Según lo incluido en la norma que regula el incremento del salario, en cumplimiento de esta subida, deberán modificarse todos los salarios establecidos en contratos o pactos de naturaleza privada inferiores en su conjunto y en cómputo anual al importe del SMI de 2026 en la cuantía necesaria para asegurar su percepción. Como eso se hace de acuerdo con las reglas de absorción y compensación vigentes, en determinados supuestos las empresas pueden compensar el incremento con el pago de algunos pluses salariales, que podrían contar para llegar a la nueva cuantía anual exigida.
El Ministerio de Trabajo ya se comprometió con los sindicatos hace más de un año a clarificar las reglas de absorción y compensación, de forma que los complementos salariales no puedan computar para alcanzar la nueva cuantía anual del SMI, pero la medida está pendiente de concreción. Este compromiso —que el Gobierno y los agentes sociales tendrán que negociar en otro real decreto reglamentario, en el marco de la transposición de la directiva europea de salarios mínimos— ha sido, de hecho, una de las causas principales que los empresarios han esgrimido para no respaldar la subida del 3,1% acordada para este año.
