Una agencia de la OTAN investiga a una empresa de defensa española por presuntas irregularidades en contratos | Economía
La investigación judicial abierta hace casi un año por presunta corrupción en torno a la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA, por sus siglas en inglés) ha salpicado a una de las empresas de defensa españolas con la que tenía contratos, la Fábrica de Municiones de Granada (FMG). Varios medios europeos y la plataforma periodística Follow The Money afirman que la compañía andaluza permanece suspendida del proceso de licitaciones con la agencia con sede en Luxemburgo mientras se investiga su posible implicación. Sin negar este extremo, la matriz de FMG, el grupo de defensa checo CSG, rechaza cualquier irregularidad.
“Documentos internos obtenidos (…) revelan que FMG fue temporalmente excluida de licitar nuevos contratos en julio como parte de la investigación por corrupción”, afirma la investigación conjunta de Follow the Money, los medios belgas Le Soir y Knack y el francés La Lettre. En aquellos momentos, FMG tenía al menos tres contratos con la NSPA para proyectiles de 122 milímetros, agrega la información, según la cual la suspensión inicial por cuatro meses ha sido prorrogada de forma indefinida.
La NSPA es la agencia encargada de proporcionar apoyo logístico y de adquisiciones a la OTAN, sus aliados, socios y otras organizaciones internacionales. Entre otros, facilita que los países aliados adquieran de forma conjunta sistemas de armamento y municiones. Solo en 2025, realizó pedidos por valor de 10.000 millones de euros, recuerda Le Soir.
En mayo del año pasado, varias personas ligadas a esta agencia fueron detenidas, entre ellas un ciudadano belga en España, en el marco de una investigación judicial a empleados actuales y antiguos de la NSPA relacionados con posibles irregularidades en la adjudicación de contratos a contratistas de defensa para la compra de material militar para la OTAN, como municiones y aviones no tripulados. Se sospecha, recuerda ahora Follow the Money, que contratistas de defensa o intermediarios pagaron sobornos millonarios para conseguir contratos de la agencia para suministrar material tanto a la OTAN como a sus 32 miembros.
Desde la operación policial de mayo pasado, la NSPA ha mantenido un fuerte hermetismo sobre sus pesquisas. Pero a mediados de diciembre, reveló que durante las investigaciones se habían descubierto “varios casos de presunto fraude y corrupción, que están siendo investigados activamente”. En este marco, continuó la agencia, se ha “suspendido temporalmente a empresas de países miembros y no miembros de la OTAN (…) en las que las pruebas preliminares sugieren que se han producido prácticas sancionables”. La suspensión implica que dichas empresas, cuyo nombre no revela la NSPA, “no pueden participar en ninguna licitación nueva o en curso” mientras duren las investigaciones. “Las empresas tendrán la oportunidad de responder a las acusaciones en su debido momento”, agregaba el comunicado.
Tras la revelación del consorcio de medios, un portavoz de la matriz checa de la empresa granadina ha rechazado irregularidades, pero ha confirmado implícitamente que FMG está en la mira de las investigaciones en torno a los posibles casos de soborno y blanqueo de dinero que salpican a la NSPA.
CSG ha realizado una “auditoría legal completa de los negocios de FMG con la agencia NSPA durante los últimos años”, ha dicho el portavoz de la empresa, Andrej Čírtek, en un comunicado publicado este martes, horas después de que se publicara la investigación periodística.
“En base a estos resultados, y según el leal saber y entender de la empresa, FMG considera que no ha incurrido en ninguna irregularidad ni actividad contraria a la normativa”, afirma el portavoz, según el cual la empresa granadina “ha estado comunicándose y cooperando activamente con la NSPA con el fin de aclarar la situación actual y ha compartido los resultados de su auditoría interna con la agencia”.
La Fábrica de Municiones de Granada, que sigue la tradición centenaria de producción de pólvora en la ciudad andaluza, pertenece al checo CSG desde 2020. La compañía desarrolla y fabrica munición de gran calibre para tanques y artillería. También fabrica propulsores monocomponentes de alto rendimiento para munición de calibre medio y equipos de demolición EOD (Explosive Ordnance Disposal, desactivación de artefactos explosivos), así como componentes para municiones y misiles, según la descripción de su matriz.
Esta firma asegura además que, pese a la suspensión de la NSPA, la empresa granadina “sigue pudiendo vender directamente a los Estados miembros de la OTAN”. La NSPA no ha respondido a preguntas de este diario sobre el caso.
