Tubacex amplía la alianza con ITP Aero por su diversificación aeronáutica | Empresas
Tubacex sigue adelante con la estrategia de diversificación de su negocio tradicional, el suministro de tubos sin soldadura en acero inoxidable para los pozos de extracción de gas y petróleo, que concentra el 45% de sus ventas consolidadas.
En línea con este plan, la siderúrgica de Laudio/Llodio (Álava) quiere tener más relación con la industria aeronáutica, por lo que ha ampliado su alianza con el fabricante de componentes ITP Aero. Tubacex ha articulado este nuevo pacto a través de su filial estadounidense Salem, que tiene fábricas en Pensilvania y en Durant (Oklahoma). Forman parte de la base fabril del grupo vasco en ese país, donde cuenta con otras cinco factorías, además de cinco centros de servicio con los que da soporte técnico a sus clientes norteamericanos.
El nuevo anexo que Tubacex e ITP Aero han incorporado a su alianza inicial supone el suministro a largo plazo de soluciones tubulares para cuatro motores aeronáuticos. Uno de ellos es el TP400, que equipa el Airbus A400M. Destinado al transporte militar, es un proyecto del consorcio europeo EPI. Con las inversiones en el sector de Defensa en auge por las tensiones geopolíticas, ITP Aero participa en este programa como suministrador de las turbinas de baja presión, las toberas de escape y otros sistemas externos.
Los tubos del grupo alavés también se incorporarán a la familia de motores Pratt & Whitney GTF, que impulsan aviones de pasillo único. Asimismo, los equipos V2500, que pueden operar con combustible mezclado al 50% con carburantes sostenibles, también llevarán el sello de Tubacex.
Por último, la corporación vasca también estará presente en los motores Pratt & Whitney Canada, incluida la familia PW800. En estos equipos, ITP Aero es el encargado de los módulos críticos.
A través de su base en Estados Unidos, Tubacex quiere extender su diversificación a otros sectores como el nuclear, automoción y semiconductores. Sumado el aeroespacial, ahora aportan el 27% de las ventas totales.
En el acuerdo con ITP Aero ha sido clave Ignacio Mataix, que entró en Tubacex como consejero en 2024 y en la actualidad ocupa la vicepresidencia. El ex CEO de Indra fue el principal directivo de ITP Aero durante más de una década. En la siderúrgica también pilota la comisión de nombramientos y de retribuciones, así como la de auditoría y cumplimiento.
Elena Vicente, vicepresidenta de Supply Chain de ITP Aero, ha manifestado que, con la ampliación del acuerdo con Tubacex a través de Salem, “no aseguramos un socio fiable, competitivo y técnicamente capacitado para varias de nuestras plataformas más importantes”, en motores que equipan tanto aviones civiles como militares.
Por su parte, Josu Imaz, consejero delegado de Tubacex, ha añadido que el nuevo pacto “lleva nuestra colaboración con ITP Aero a un nivel superior”. Un acuerdo que refuerza la posición de la siderúrgica vasca “como proveedor estratégico de tubo de altas prestaciones” para los aviones actuales y los de la próxima generación.
ITP Aero contará con tubos sin soldadura de acero inoxidable y aleaciones de níquel de alta precisión que son idóneos para equipar sistemas externos de los motores, y los circuitos de combustible, aceite e hidráulicos. También pueden ser utilizados en las líneas neumáticas y de instrumentación, además de en otras estructuras asociadas a los motores.
Imaz y su equipo anunciaron este mes un recorte en los resultados de 2025 por el deterioro del valor en libros de varios activos y por el retraso en la entrada en rentabilidad de una de sus plantas, precisamente la de Durant. El nuevo CEO, que asumió su cargo en marzo del año pasado, también ha cambiado su equipo directivo con el nombramiento de nuevos responsables en diferentes áreas.
El negocio de tubos sin soldadura es muy cíclico, sujeto más que otros a los vaivenes del mercado y a los precios de las materias primas. La incertidumbre geopolítica ha llevado al retraso de varios proyectos, ya encargados por los clientes, lo que ha llevado a Tubacex a mantener un stock por encima de lo deseado. Esto ha retrasado la facturación de estos pedidos de tubos, que figuran en el balance en el apartado de capital circulante.
En relación con la fábrica de Durant, su puesta en marcha en 2020 coincidió con el estallido de la pandemia, lo que ha retrasado su entrada en rentabilidad.
Con este escenario, Josu Imaz ha optado por anunciar un impacto negativo de 46 millones en el beneficio neto de 2025, por unos recortes en los resultados operativos. El beneficio bruto de explotación (ebitda) cae en 31 millones y el beneficio neto de explotación (ebit) en 50 millones, lastrado en 19 millones por la citada situación de Durant.
El anuncio de estas expectativas a la baja ha castigado a la cotización de Tubacex en Bolsa, que llegó a registrar un retroceso del 4% en la jornada del pasado 14 de enero. El valor se sitúa actualmente por encima de los tres euros por acción.
