Sorloth pone ganas y goles y Baena y Griezmann la clase en la victoria del Atlético ante el Espanyol | Fútbol | Deportes
El viernes, Miguel Ángel Gil se presentó en el Cerro del Espino para hacerle saber a Simeone y sus futbolistas que petardazos como el de Butarque con el Rayo no tienen justificación. Más allá de tener a un paso la final de la Copa o del intento de dar la campanada en Europa, el Atlético necesita acabar entre los cuatro primeros para asegurar la Champions y evitar que revienten las cuentas. Necesitaba ganar el Atlético y, de menos a más, tuvo que remontar un gol madrugador de Jofre para al final imponerse al Espanyol. Al equipo de Simeone lo lideraron las ganas de Sorloth de reivindicarse, autor de dos de los cuatro goles, y la calidad de Baena y Griezmann. Suficiente para quebrar a un Espanyol que tuvo más goles, dos, que juego.

4
Jan Oblak, Dávid Hancko, Marcos Llorente (Nahuel Molina, min. 73), Marc Pubill, Matteo Ruggeri, Giuliano Simeone (Robin Le Normand, min. 83), Johnny Cardoso, Álex Baena (Koke, min. 60), Ademola Lookman (Julián Alvarez, min. 60), Antoine Griezmann (Thiago Almada, min. 73) y Alexander Sørloth
2

Marko Dmitrovic, Omar El Hilali, Carlos Romero, Clemens Riedel (Ramon Terrats, min. 56), Fernando Calero, Leandro Cabrera, Jofre Carreras (Pere Milla, min. 76), Pol Lozano (Edu Expósito, min. 69), Tyrhys Dolan (Cyril Ngonge, min. 69), Urko González de Zárate y Kike García (Roberto Fernández, min. 69)
Goles
0-1 min. 5: Jofre . 1-1 min. 20: Sörloth. 2-1 min. 48: Giuliano. 3-1 min. 57: Lookman. 4-1 min. 71: Sörloth. 4-2 min. 79: Edu Expósito
Arbitro Alejandro Muñiz Ruiz
Tarjetas amarillas
Cyril Ngonge (min. 82)
El once de Simeone fue menos rebajado que el de Butarque. Tiró de su defensa titular, juntó a Baena y a Cardoso en el eje, Griezmann de interior y Sorloth y Lookman en punta. Koke y Julián Alvarez se quedaron en el banquillo con vistas al partido ante el Brujas. Desde la primera jugada se atisbó que el Espanyol de Manolo González trataría de dificultar al Atlético con una defensa de cinco y comprimiendo las líneas para ahogar el juego interior rojiblanco. La propuesta atoró a los futbolistas de Simeone, imprecisos de inicio, y con Publill y Hancko ejerciendo de filtradores de pases porque Cardoso no aparecía para organizar. Griezmann se dio cuenta de que su equipo estaba condenado a empanarse. Así que el galo se fue hasta Hancko para robarle la dirección de la jugada y el resultado fue una pérdida que disparó a Dolan. El centro del inglés lo cazó Jofre para marcar.
Para el Atlético, el partido estaba para los que tuvieran ganas de jugarlo con piernas y la cabeza a pleno rendimiento. Y el primero que levantó la mano fue Sorloth, que sorprendió lanzándose a presionar por su cuenta. Cada vez es menos frío el noruego, que también cayó a las bandas para aguantar la pelota y repartirla. Griezmann, ante la empanada de Cardoso, que ni se imponía ni se ofrecía, comenzó a hacer lo que su compañero no se atrevía. Es decir, a arriesgar con un regate en el medio o afilar un toque que acelerara el juego. El siguiente en sumarse a la crecida fue Llorente, visto que Giuliano estaba más pendiente de que Carlos Romero no mostrara que está siendo uno de los mejores laterales zurdos de la Liga. Puso Llorente una curva envenenada al segundo palo. Por allí apareció Sorloth para, con el interior, cruzar el remate y empatar. El Espanyol ya apenas salía de su campo, salvo alguna maniobra aislada de nueve resabiado de Kike García y alguna carrera de Dolan y Jofre. Baena también entró en combustión, aunque a sus compañeros aún les cueste detectar esos momentos para buscarle y entender que debe tener un peso mayor en el juego. Griezmann pudo hacer el dos a uno tras un control de alta escuela y ligar un disparo que se fue por poco.
Se fue el partido al descanso en tablas. Salió un Atlético muy mejorado, incluido Cardoso. Pero fue Baena el que encendió la luz con un pase a un toque que fue un regalo para que Giuliano marcara. Un chute de moral para el chico, que en Brujas no estuvo fino y perezoso en el gol del empate a tres de los belgas. Ya lanzado, Ruggeri peinó un saque de esquina en el primer palo y lo rapiñó Lookmann en el segundo con un cabezazo en plancha. Con el Espanyol rendido y doblado, Sorloth estampó en la base del poste un zurdazo. Después firmó un cabezazo de muchos quilates a centro de Ruggeri, cuya redención pasa por, al menos, poner más balones como ese por partido. Edu Expósito estrechó el marcador que Almada no acertó a ampliar antes.
