Los sindicatos piden que se reserven viviendas públicas para los trabajadores temporales en zonas turísticas | Vivienda | Economía

Uno de los efectos colaterales que está provocando la crisis de la vivienda es que está limitando drásticamente la movilidad laboral, especialmente hacia lugares turísticos. O dicho de otra forma: encontrar trabajadores en muchas zonas del país ―uno de los casos más sangrantes es el de Baleares― es una tarea prácticamente imposible porque no tienen dónde quedarse. Los sindicatos CC OO y UGT han planteado este martes una solución a este problema que afecta directamente al Estado y a las Administraciones territoriales competentes: las centrales reclaman que en las próximas promociones de vivienda pública se reserve un porcentaje mínimo para atender estas necesidades temporales de alojamiento de muchos asalariados. La demanda forma parte de un decálogo de medidas sobre vivienda que ambas centrales han presentado conjuntamente este martes en Madrid.
La reclamación de un parque de casas asequible para los trabajadores “en territorios con elevada demanda de turismo” forma parte del segundo de los puntos del decálogo elaborado por CC OO y UGT. Este deriva de la exigencia original de crear un Fondo para una Vivienda Asequible que tenga como objeto “financiar la generación de entre 50.000 y 100.000 viviendas asequibles anuales, por parte de actores comprometidos con la gestión a largo plazo de vivienda con rentabilidades limitadas y razonables”. Para atraer a trabajadores en periodos vacacionales, algunos hoteles ya vienen incluyendo la vivienda dentro de la oferta de empleo.
A partir de la creación del FVA, y asumiendo que por medio de una “entidad estatal gestora” se establezcan “acuerdos de colaboración con las distintas Administraciones públicas con competencias en materia de vivienda”, las centrales solicitan que de todas las viviendas que se construyan se reserve un porcentaje mínimo para responder a las necesidades temporales de alojamiento de los trabajadores. “Actualmente, uno de los principales motivos que bloquean la movilidad laboral y acaban generando un problema de vacantes en algunos sectores es la falta de viviendas para personas trabajadoras que se desplazan geográficamente por trabajos estacionales”, detalla el documento. “Por ello, es necesario habilitar una reserva de viviendas a precios asequibles y con un grado de protección permanente para ofrecer también alternativas dignas a las personas trabajadoras de determinadas ramas profesionales”, completa.
Los casos más paradigmáticos de esta situación se dan, por ejemplo, en Baleares, y particularmente en la isla de Ibiza. Allí, la especulación rampante y un turismo cada vez más masivo y caro han disparado el precio de la vivienda a límites inviables. Un cóctel que ha afectado no solo a los trabajadores del sector privado, sino también a los del público. Los funcionarios huyen y los hospitales transforman alas para habilitar habitaciones a fin de retener a los médicos. Esto ha llevado a que muchos trabajadores, ante la imposibilidad de alquilar un piso o una habitación, se hayan visto abocados a meterse en una caravana.
Negociación colectiva
La influencia de la falta de vivienda sobre el devenir de los asalariados es una relación ampliamente analizada por los sindicatos en los últimos años. “El precio de la vivienda va a ser el principal problema para el empleo en los próximos años”, llegó a reconocer en una entrevista en EL PAÍS el líder de CC OO, Unai Sordo. En este sentido, las centrales vienen reclamando que las subidas salariales que se negocian en los convenios colectivos no se circunscriban solamente a la variación del IPC, sino también la situación de la vivienda. De ahí que se deba tener en cuenta también la situación en cada uno de los territorios, especialmente en los más tensionados, para añadir un extra que permita a los trabajadores hacer frente a esta situación.
En el último Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), cuya vigencia concluyó en 2025, sindicatos y patronales no acordaron ninguna medida concreta en materia de vivienda. Por ello, UGT ha reclamado que el próximo pacto de este tipo tenga en cuenta el precio de la vivienda como indicador clave en las futuras negociaciones salariales. “Será cada vez más difícil encontrar trabajadores en zonas donde los salarios no permiten pagar un alquiler digno”, señaló Pepe Álvarez (UGT) a finales del año pasado.
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