Los fabricantes alimentarios piden diálogo ante la crisis con EE UU: “Es un mercado fundamental” | Economía
El sector alimentario español sigue con preocupación el desarrollo de los acontecimientos derivados de la guerra iniciada en Irán por Estados Unidos e Israel, entre ellos la crisis abierta entre la administración Trump y el Ejecutivo español a cuenta de las amenazas del presidente estadounidense de “cortar el comercio con España”.
Algo que pone en alerta a los fabricantes alimentarios y de bebidas, cuyas exportaciones a territorio estadounidense alcanzaron los 3.041 millones de euros en 2025, según las cifras de la patronal FIAB, la más representativa del sector. Aceite, jamón o vino están entre los productos más exportados hacia ese país. De hecho, España es el principal exportador mundial de aceite de oliva a nivel global, y también a EE UU: en 2024 esas ventas generaron cerca de 1.200 millones de euros.
En un comunicado remitido a medios este miércoles, esta pide diálogo entre los gobiernos de España y Estados Unidos “para que las discrepancias en el terreno político no se trasladen a las relaciones comerciales entre ambos países y el conjunto de la Unión Europea”. FIAB califica el estadounidense como un mercado fundamental para la industria alimentaria nacional. Las exportaciones de 2025 ya retrocedieron un 9,6% en valor respecto al año anterior, según la asociación, “consecuencia de un entorno marcado por la incertidumbre regulatoria, la evolución del tipo de cambio y una mayor presión competitiva”.
FIAB reclama a las partes trabajar “en el buen funcionamiento de las relaciones bilaterales y contar con un marco comercial estable que permita reducir la incertidumbre y proteger la competitividad de la industria española”. También avisa de las consecuencias del conflicto abierto en Oriente Medio. Además del “drama humanitario”, la federación alimentaria advierte del impacto que ya está teniendo en los precios energéticos y en las rutas logísticas, “derivadas de la suspensión de tránsitos por parte de diversas navieras, la redirección de envíos hacia rutas alternativas y el consiguiente aumento de la incertidumbre logística y comercial”.
España exportó un total de 16.716 millones de euros a Estados Unidos en 2025. El sector alimentario representa cerca de un 20% de esa cantidad. Sin embargo, la amenaza de bloqueo comercial de Trump, efectuada tras la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de sus bases militares para operaciones logísticas y de soporte en los ataques a Irán, se topa con el hecho de que es la Unión Europea la que negocia en bloque cualquier medida comercial que afecte a uno de sus miembros. Bruselas ya ha avisado de que garantizará “la plena protección de los intereses de la Unión Europea”.
Sí podría cristalizarse mediante gravámenes selectivos a ciertos productos, algo que ya ha sufrido en años anteriores el sector agroalimentario español. La aceituna negra de mesa sufre desde 2017, también con Donald Trump como presidente estadounidense, un arancel del 35% adicional a la tasa histórica del 4% que ya soportaban estos productos, y que prácticamente ha provocado su desaparición de ese mercado. La aceituna verde también fue castigada con un gravamen del 25% dentro de la disputa comercial entre EE UU y UE por Boeing y Airbus, que quedó suspendido en 2021, ya bajo la administración demócrata de Joe Biden.
El sector alimentario español lleva un año conteniendo el aliento por las consecuencias que puede tener para su futuro las decisiones adoptadas por el gobierno estadounidense en materia comercial. Tras meses de amenazas arancelarias, la administración Trump y la Unión Europea acabaron firmando un arancel del 15% a todos los productos comunitarios, algo que la propia FIAB consideró “injusto y desequilibrado”. Países rivales en la exportación de aceite de oliva, como Turquía, Argentina o Chile soportan un 10%.
El reciente fallo del Tribunal Supremo estadounidense, que declaró inconstitucional la imposición de los llamados aranceles recíprocos, ya ha sido contestado por la administración Trump con la intención de establecer un nuevo arancel universal del 10%.
