Las acciones de Nvidia cotizan en su nivel más barato desde 2022 en relación con sus beneficios | Mercados Financieros
Las acciones de Nvidia se encuentran en su nivel más barato de los últimos años. El gigante de los microchips ha visto cómo su ratio PER —un indicador que sirve para medir si los títulos de una empresa están caros o baratos en Bolsa— ha tocado su nivel más bajo desde 2022, en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados debido a las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y las dudas sobre la rentabilidad futura de la inteligencia artificial.
El PER (ratio precio sobre beneficio, por sus siglas en inglés) es un indicador que mide cuánto están dispuestos a pagar los inversores por cada euro que gana una empresa. Se calcula dividiendo el precio de la acción entre el beneficio por acción. Cuanto más alto es el PER, más cara se considera la acción, y cuanto más bajo es el indicador, más barata está en comparación con compañías del mismo sector. En términos generales, un PER superior a 25 se considera una señal de sobrevaloración. Actualmente, el PER de Nvidia se sitúa en 36, pero es más bajo que los 48 del cierre de 2025 y está muy alejado de los 209 que llegó a tocar en 2023 durante la euforia por la inteligencia artificial. Esto indica que, aunque el mercado sigue considerando a Nvidia como una empresa de alto crecimiento, los inversores han ajustado significativamente sus expectativas.
Esta caída del PER es reflejo de la devaluación que ha sufrido Nvidia en los últimos meses. Los títulos de la compañía han caído un 19% desde el máximo registrado en octubre del año pasado. En el mercado ya había un temor latente a una burbuja de la inteligencia artificial y habían surgido dudas sobre la capacidad de las compañías para rentabilizar las fuertes inversiones que están acometiendo en esta tecnología. El estallido del conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha provocado caídas generalizadas en los mercados, ha alimentado el sentimiento pesimista. Desde los máximos de octubre, la firma ha perdido casi un billón de dólares de valoración bursátil.
A pesar de esta caída de la cotización, los analistas mantienen un fuerte respaldo a Nvidia. El consenso de Bloomberg le concede un precio objetivo de 271 dólares por acción, lo que supone un potencial del 62% respecto a los 267 dólares por título en los que cotiza actualmente. De hecho, de los 79 analistas que cubren el valor, la gran mayoría (el 93,7%) aconseja comprar acciones de Nvidia, mientras que el 5,1% opta por mantenerlas en cartera y solo uno recomienda venderlas.
Para poner la valoración de Nvidia en perspectiva comparada con las llamadas siete magníficas, Meta cotiza con un PER de 18, Amazon de 29, Apple de 31, Microsoft de 24, Alphabet, matriz de Google, de 30 y Tesla de 299. El PER del S&P 500 se sitúa en 25, según datos de Bloomberg. Aunque el PER de Nvidia sigue siendo elevado en términos absolutos, es similar al de empresas comparables. La diferencia con Meta o Microsoft refleja la alta expectativa de crecimiento que los inversores atribuyen a Nvidia, especialmente por su liderazgo en chips para inteligencia artificial, frente a otras compañías tecnológicas más consolidadas o con un crecimiento más estable.
“Subimos nuestra calificación a comprar y elevamos nuestro precio objetivo. Nvidia cotiza a un PER de 24 veces a un año vista, lo que supone un descuento del 13% respecto a la media de sus competidores”, explican los analistas de Phillip Capital, en su último informe.
La compañía sigue teniendo una demanda muy elevada por sus productos, impulsada sobre todo por su papel en la inteligencia artificial y los centros de datos. Según UBS, “la demanda de cómputo sigue siendo prácticamente insaciable”, lo que refleja que muchas empresas dependen de los chips de Nvidia para alimentar sus sistemas más avanzados. Además, el auge de nuevas aplicaciones de inteligencia artificial está aumentando todavía más la necesidad de procesadores potentes.
Esto significa que, aunque el mercado esté nervioso, la compañía sigue vendiendo mucho y tiene clientes que necesitan sus productos de manera constante. Por dar una comparativa, los analistas prevén que las ganancias conjuntas de las empresas del S&P 500 crezcan un 19% en 2026. Para Nvidia, la estimación es que sus beneficios suban más de un 70% en su ejercicio fiscal, según los datos de LSEG.
Los analistas también ven riesgos para Nvidia. Durante la mayor parte de su historia, el principal negocio de la compañía fue el diseño de unidades de procesamiento gráfico de alto rendimiento para el sector de los videojuegos. En los últimos años se ha convertido en el proveedor dominante de los chips para aplicación de IA. Desde que el lanzamiento de ChatGPT desató una carrera por dominar esta tecnología y provocó una demanda ingente de los componentes de Nvidia, su cotización se ha disparado más de un 1.000%. Pero al tratarse de un mercado tan jugoso, los expertos tienen dudas de que Nvidia mantenga su posición de liderazgo, ya que otros competidores querrán un trozo del pastel y podrían discutir en el futuro su dominio.
“Todo funciona con chips de Nvidia, pero eso no significa que vaya a ser así dentro de dos o tres años. Todo está cambiando muy rápidamente, y creo que esa es la preocupación general del mercado”, ha explicado Dennis Dick, operador de Triple D Trading a Reuters.
