Lamine Yamal: “No era feliz, necesitaba recuperar la sonrisa” | Fútbol | Deportes

Lamine Yamal salió inspirado ante el Villarreal. Se divirtió y bailó ante Sergi Cardona, que no pudo con él. Le buscaba, le encaraba, le aislaba de la defensa y luego cambiaba de ritmo para superarle. Lamine presionó, y empujó al equipo en ataque. Marcó, pero, sobre todo, sonrió. “No me encontraba bien, yo mismo, además de la pubalgia. Era una mezcla de todo. No estaba siendo feliz jugando, yo creo que se me notaba”, recordó sobre aquella pubalgia que en noviembre le privó de su mejor nivel. Hoy, la historia es otra: “Desde hace una semana, o así, me encuentro mejor. Me salen esas ganas de sonreír que hace tiempo que no encontraba. Y ahora soy feliz jugando. Necesitaba recuperar la sonrisa en el campo”.
Primero llegó el doblete. En el túnel del vestuario, a la salida para empezar la segunda parte, Lamine y Flick hablaban sobre una tercera diana. “Le he dicho que esperara a mi gol para cambiarme”, explicó después Lamine. Lo buscó en diversas ocasiones. “Cuando tengo el balón, el que decide para qué lado va soy yo”, confesó el delantero. Y poco después se hizo realidad. “Uno, dos, tres”, marcó con sus dedos Lamine en la celebración. El 10 azulgrana anotó su primer triplete, que le coloca como el máximo goleador del equipo esta temporada con 18 tantos en todas las competiciones, igualando ya sus mejores registros goleadores del curso pasado.
“Tiene la costumbre de hacer partidazos contra nosotros”, bromeó Santi Comesaña. “No solo ha marcado los goles, ha encarado constantemente, ha filtrado pases”, añadió. “La gente quiere que con 16 años meta 100 goles, me gustaría a mí también, pero es muy difícil”, bromeó el 10. Al abandonar el campo, salió lentamente, saludando a sus compañeros y aplaudiendo. “Estaba mirando a mi madre”, explicó más tarde. También le chocó la mano a Flick. Este sábado no hubo enfado, ni frustración, tan solo sonrisas de un joven de 18 años.
Lamine apareció justo cuando los delanteros azulgranas sumaban tres partidos sin ver portería, con el gol responsabilidad del equipo. “Hemos presionado muy, muy bien y muy rápido”, destacó Flick como la clave del partido, orgulloso de su equipo. La intensidad del equipo la personificó Fermín, primordial en la recuperación. En el futbolista de El Campillo, Lamine encontró su mejor aliado: le dio las dos primeras asistencias y ya suma 13 pases de gol. El broche azulgrana fue la recuperación de Pedri. “Ha sido increíble”, le elogió Lamine.
