La UE y Reino Unido advierten a los buques del riesgo extremo de cruzar el estrecho de Ormuz | Mercados Financieros
El estrecho de Ormuz se ha convertido en el epicentro del pulso con el que Irán está resistiendo al ataque de Estados Unidos e Israel. El cierre de este paso marítimo, por el que transita alrededor del 20% del petróleo y el gas natural que se consumen en el mundo, está encareciendo el precio de la energía en todo el mundo. Su control es la gran baza con la que cuenta Teherán y nada apunta a que las autoridades iraníes vayan de momento a rebajar la presión en esta zona estratégica. En las últimas horas, tres cargueros han sido atacados en el estrecho de Ormuz. Las autoridades militares advierten a los buques fondeados en la zona que el riesgo es crítico y las aseguradoras han elevado, por primera vez en las últimas décadas, su calificación del riesgo en los países del golfo Pérsico a extremo, el máximo escalón posible. Así, el coste de asegurar por riesgo de guerra un petrolero de 100 millones de dólares puede alcanzar el millón de dólares por trayecto.
“El entorno regional de amenazas marítimas sigue siendo CRÍTICO, ya que los ataques contra el transporte marítimo comercial siguen considerándose probables y las condiciones operativas son muy peligrosas. En términos prácticos, el estrecho de Ormuz sigue estando funcionalmente interrumpido para el transporte marítimo comercial rutinario”. Esta es la advertencia que lanza en su último informe el Joint Maritime Information Center (JMIC), un organismo surgido en 2024 a raíz de los ataques hutíes de Yemen a buques mercantes y en el que participan las autoridades marítimas militares británicas y de la UE. En concreto, la agencia británica de Operaciones Comerciales Marítimas (UKMTO por sus siglas en ingles) —que vigila la seguridad de buques y marineros alrededor del mundo y pertenece al departamento de guerra de la Royal Navy— y su homólogo europeo, el Maritime Security Center Indian Ocean (MSCIO) de la UE.
Entre el 28 de febrero —el día en que EE UU e Israel lanzaron sus ataques sobre Irán— y el 11 de marzo, la UKMTO ha alertado de 17 incidentes en la zona del golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán. Entre ellos, tres ataques con proyectiles a cargueros en el estrecho de Ormuz en las últimas horas. “Los patrones de incidentes recientes sugieren una campaña centrada en la interrupción de las operaciones y la incertidumbre, con ataques dirigidos a buques fondeados, buques a la deriva y buques de apoyo que responden a incidentes”, añade el último informe del JMIC, elaborado a partir de la información de las autoridades militares británicas y europeas.
La Casa Blanca anunció el martes que había destruido 16 buques iraníes que asegura iban a colocar minas en el estrecho de Ormuz. En su informe del 11 de marzo, el JMIC reconoce que aunque algunas informaciones “siguen especulando sobre la posible presencia de minas navales, no hay pruebas confirmadas del despliegue o de la detonación de minas en las rutas marítimas regionales”. Su consejo a los buques es minimizar el tiempo de permanencia en zonas de alto riesgo, evitar la proximidad innecesaria a unidades navales o lugares donde se hayan producido incidentes recientemente y aplicar una planificación disciplinada del viaje y de las contingencias. Y lanza una rotunda advertencia: “Cualquier buque que transite por el estrecho de Ormuz lo hace bajo su propio riesgo”. Y ese riesgo está ahora al máximo nivel, el crítico.
Para las aseguradoras el riesgo de navegar ahora por la zona también es extremo. Es la calificación que realiza el mercado británico Lloyds, donde se negocian las pólizas y la referencia que emplean las aseguradoras para el cálculo del coste de las pólizas de guerra. El nivel de riesgo que recogía este mercado para el comercio marítimo en la semana pasada era severo pero desde el sábado, la calificación es la máxima, riesgo extremo. Una evaluación que ya se dio en la zona afectada por el estallido de la guerra en Ucrania en 2022 y que en el golfo Pérsico no se recuerda en las últimas décadas. Así, el riesgo de asegurar un barco en Bahréin, Irán, Irak, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos es el máximo.
El informe de la autoridad marítima de seguridad (JMIC) señala que los seguros de guerra están disponibles pero reconoce que su coste “se está convirtiendo cada vez más en un factor práctico que limita el tránsito”. Y ponen como ejemplo que las primas por riesgo de guerra de un buque valorado en 100 millones de dólares pueden oscilar ahora entre los 500.000 dólares y el millón de dólares por viaje. El gobierno de Estados Unidos ha asegurado que puede activar mecanismos de protección militar y cobertura financiera a los buques que transiten Ormuz, una medida que aún no se ha puesto en práctica. Este martes, el secretario de Energía, Chris Wright, publicó en la red social X que un buque de la Armada estadounidense escoltó con éxito un petrolero a través del Estrecho. El mensaje fue borrado poco después y la información fue desmentida por la Casa Blanca.
En condiciones normales, el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz es de 138 buques al día, pero la navegación por la zona ha caído en picado hasta casi desaparecer. En las últimas 24 horas solo hay confirmados, según el seguimiento vía satélite, el paso de 7 buques por el Estrecho.
Los ataques con drones por parte de Irán, capaces de provocar grandes daños con un coste muy reducido para Teherán, desaconsejan navegar por la zona, con independencia de la bandera que ondee en el buque. El JMIC advierte que “múltiples ataques han afectado a buques sin afiliación confirmada con propietarios estadounidenses o israelíes, lo que indica que los patrones de ataque actuales se extienden más allá de los objetivos occidentales estrictamente definidos”.
