La inversión inmobiliaria en España escapa a la guerra en Irán y bate su récord en el inicio de 2026 | Empresas
El momento dulce que vive el inversor en inmobiliario con España no lo para ni la guerra en Irán. Al menos, no lo hace de momento y a falta de ver cómo evoluciona el conflicto bélico, si se enquista y entonces si pudiera afectar a la situación macroeconómica global. En cualquier caso, los bombardeos iniciados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero no han tenido influencia en los datos de inversión del primer trimestre calculados por la consultora JLL.
Hasta finales de marzo, la inversión alcanza los 5.482 millones de euros, lo que supone un 105% más respecto al mismo periodo de 2025 y lo convierte en el mejor primer trimestre de la serie histórica recogida por JLL. Esta consultora avanza los números de las ventas de grandes propiedades (para inversores profesionales) como edificios de oficinas, hoteles, naves logísticas, centros comerciales, edificios de vivienda en alquiler o residencias de estudiantes, entre otros tipos de activos.
“Diría que hasta la guerra en Irán el estado del mercado de la inversión en España era casi idílico”, afirma Juan Manuel Pardo, director del mercado de capitales de JLL. Este experto ve una base muy sólida para que así continúe en los próximos meses, “a no ser que la situación geopolítica tome un cariz por mucho más dramático que el que tenemos ahora”.
Hay varias razones fundamentales para ese idilio entre España, según repiten los expertos e inversores en los últimos meses: la mejor situación macroeconómica respecto a otros países europeos y, por tanto, la diversificación que están haciendo los grandes fondos para incrementar su posición en España, y, además, el fuerte crecimiento demográfico.
“España sigue estando a la cabeza por el crecimiento del PIB y la concentración demográfica en los mercados más sólidos hace que lo fundamentales sean absolutamente imparables”, confirma Pardo. En este sentido, pone como ejemplo “los problemas que tiene y va a tener de vivienda” por la fuerte demanda y que, en todo caso, supone una oportunidad de inversión tanto promoviendo nuevas casas como residencias de estudiantes o para mayores.
Es de especial relevancia el incremento en las transacciones en la categoría que JLL bautiza como living (y que incluye todo tipo de soluciones habitacionales), que se dispara un 404% hasta los 2.209 millones. Por categorías concretas, el mayor volumen en operaciones se da en vivienda para alquiler, que alcanza los 1.401 millones de euros, lo que supone un 323% más. Entre las operaciones más destacadas del periodo sobresale la adquisición de la plataforma de Avalon por parte del fondo canadiense Hoopp (adquirido a Ares), por un importe superior a los 600 millones, y que incluye 27 edificios ubicados en la Comunidad de Madrid.
No obstante, sobre la guerra en Irán, Pardo cree que puede haber cierto parón en la toma de decisiones a corto plazo hasta ver en qué se convierte el conflicto con Teherán -y la afectación a los precios de la energía por el estrangulamiento del Estrecho de Ormuz-, si se acaba pronto o se enquista a medio plazo.
No obstante, Pardo afirma que las transacciones que están en marcha con toda probabilidad se cerrarán sin problemas. “Siguen su curso y se cerrarán”. Esa es una señal de que 2026, si la situación geopolítica no se complica y rompe el idilio del inversor inmobiliario con España, cerrará con muy buenos datos de inversión, cree este experto.
De hecho, hay grandes transacciones en curso a niveles infrecuentemente vistos en España. Por ejemplo, Blackstone va a vender las 5.000 viviendas en alquiler de Fidere a Brookfield por 1.050 millones o la familia Balkany quiere desprenderse de gran parte de sus centros comerciales en España por 1.600 millones.
Fuerte también en otros activos
En el caso de los inmuebles destinados a las oficinas (el segmento más relevante tradicionalmente hasta el impacto del teletrabajo en el apetito de los compradores de este tipo de edificios), también disfruta de una relevante recuperación hasta marzo. Concretamente, vive un alza del 249%, hasta los 1.122 millones. Como operación más relevante destaca la adquisición del edificio Estel en Barcelona por parte de Inmocaixa por 385 millones a Bain Capital y Freo, que se convirtió en el traspaso más caro de esta tipología en la ciudad.
En la categoría de retail, que incluye locales y centros comerciales, también marca relevantes cifras, con más de 1.044 millones, un 14% más, confirmando la recuperación del interés de los inversores por los activos que han soportado mejor el auge del comercio electrónico. Entre las operaciones del trimestre destacan las de Islazul y Berceo (ambos comprados por Castellana Properties) y el Mercado de San Miguel (con capital de los dueños de la cadena textil C&A).
Los cálculos de JLL también confirman la buena marcha del sector hotelero, que en los últimos años ha sido lo más apetecible -junto al residencial- para los inversores por la buena marcha del turismo y los precios al alza de las pernoctaciones. La inversión alcanza en este caso los 775 millones, un 35% más. Con este volumen, los hoteles concentran aproximadamente el 14% de la inversión total, consolidándose como uno de los segmentos más dinámicos del mercado inmobiliario. Entre las operaciones más relevantes del trimestre destaca la adquisición del Hotel Suecia (por Besant Capital), en Madrid, un activo hotelero de cinco estrellas.
