Jon Rahm y sus “cero opciones” en el Masters de Augusta | Deportes

Jon Rahm acabó su ronda junto a Sergio García cuando el partido estelar entre Rory McIlroy y Cameron Young, los líderes empatados después de la tercera jornada (la última se jugaba todavía al cierre de esta edición), no había comenzado todavía. Esa diferencia de tiempo la lamentó el golfista vasco como síntoma de que estaba muy lejos de la pelea por el Masters de Augusta. Desde que fichó por LIV, a finales de 2023, Rahm ha sido casi un espectador de la lucha por cada título del Grand Slam pese a que es el gran dominador del circuito saudí, campeón de la clasificación individual en las dos temporadas anteriores y de nuevo líder este curso. En los grandes, Rahm ha cosechado un séptimo puesto en el Open Británico de 2024 y un octavo puesto y otro séptimo en el Campeonato de la PGA y el US Open de 2025 desde su cambio de bando.
“En general el balance es malo”, analizó ayer el español después de cerrar su participación en el primer grande de la temporada; “son tres años seguidos que llega el domingo y tengo cero opciones de nada. No es para lo que entreno. Me gustaría tener opciones de ganar. Esto de acabar antes de que los líderes salgan me fastidia bastante. No es de las semanas que me vaya a ir con mucha positividad”, analizó sobre su rendimiento después de completar vueltas de 78, 70, 73 y 68 golpes. En la última ronda bajó cuatro impactos del par para cerrar con +1 en total por culpa de un bogey en el hoyo 18.
Esa exigencia por volver a ganar un grande y festejar su primera gran corona desde que fichó por LIV no la incluye Rahm entre las razones por las que no ha vuelto a triunfar en el Grand Slam. “No hay más presión de la que he tenido nunca, todos tenemos la misma presión entre los favoritos”, dijo Rahm, ahora rumbo a la Liga saudí, allí donde sí es el número uno.
