Hugo González maravilla e ilusiona con su mejor noche en la NBA: 18 puntos y 16 rebotes | Baloncesto | Deportes

Hacía tiempo que un novato español no generaba tanto ruido en la NBA. Hugo González, producto de la cantera del Real Madrid y escolta de los Boston Celtics, se lució anoche en su tercera titularidad con la laureada franquicia de Massachussets. 18 puntos, 16 rebotes, tres robos y dos tapones (7 de 15 en tiros de campo; 3 de 8 en triples) en 35 minutos en cancha para el joven madrileño de 20 años, su máximo anotador y reboteador en la liga estadounidense, y victoria por 81-108 ante los Milwaukee Bucks del doble MVP de la competición, Giannis Antetokounmpo.
En un encuentro donde la noticia fue el retorno a la acción del astro griego del equipo local tras más de cinco semanas de baja por lesión, fue el rookie visitante quien se llevó gran parte de los focos. González, que gracias a su compromiso e intensidad sobre la pista se ha ganado el corazón de la afición de los Celtics, llegó al encuentro promediando 3,9 puntos y 3,3 rebotes en 55 apariciones en su primera campaña en la NBA, pero sus cifras de anoche no las veían los de verde desde los días de Kevin Garnett. El anterior novato en lucirse con más de 15 puntos y 15 rebotes en un encuentro fue nada más y nada menos que Larry Bird en 1979, palabras mayores.
¡¡¡QUÉ NOCHE DE HUGO GONZÁLEZ!!! 🤯☘️
💎18 PUNTOS
💎16 REBOTES
💎3 ROBOS
💎2 TAPONESPara ganar a los BUCKS (81-108), jugando 35 minutazos y con un parcial acumulado de +27 en sus minutos en pista.
🇪🇸💫¡ES-PEC-TA-CU-LAR! pic.twitter.com/tj6IZHqFal
— NBASpain (@NBAspain) March 3, 2026
Elegido a finales de la primera ronda del pasado draft, en el puesto 28, el exjugador blanco había destacado mayormente por sus intangibles y no precisamente por su aportación a nivel estadístico. Y eso subrayó él mismo en su entrevista posterior a su exhibición con la televisión local que retransmite los partidos de Boston. “Nos debemos a un estándar y no nos gustan las excusas”, apuntó el español a los micrófonos de NBCSC. Los Celtics, a pesar de la baja de su estrella Jayson Tatum, marchan segundos de la Conferencia Este con un balance de 41 victorias y 20 derrotas.
“Solo significa que la ética de trabajo está ahí. Sólo intento seguir haciendo lo que estoy haciendo, sigo confiando”, señaló al ser informado sobre la curiosa comparativa con Bird, uno de los grandes iconos de la franquicia y del baloncesto mundial. “Obviamente no va a ser perfecto, no va a ser como hoy cada día, pero confío en el trabajo y quiero agradecer a los compañeros que hicieron grandes defensas. Eso me permitió coger algunos rebotes. Básicamente es eso, hice algunos buenos pases y cortes, y solo se trata de seguir nuestra ética de trabajo y este camino”, ahondó el chaval, que vive en Estados Unidos con su hermano pequeño y su madre.
Más allá de la anécdota, González suele recibir las asignaciones más complejas en defensa. Anoche se enfrentó directamente a Antetokounmpo en varias posesiones, y en otras le fastidió desde la ayuda al pívot, robándole el balón en más de una posesión. Ha trabajado para frenar a varios de los mejores jugadores del mundo, entre ellos uno de sus ídolos, el también canterano del Real Madrid Luka Doncic. “Es un gran jugador y tiene un futuro brillante por delante”, sentenció el esloveno tras su duelo reciente. Una escuela inmejorable y confianza plena por parte de Joe Mazzulla, su entrenador.
Payton Pritchard, con 25 puntos desde el banquillo, comandó la anotación en el triunfo de los Celtics y complementó el excelente partido de González, apoyado también por los 18 tantos de Derrick White. Los Bucks se mostraron débiles en una temporada de descarte a pesar del retorno de Anteto, restringido a 25 minutos de juego por prescripción de los médicos. El griego sumó 19 puntos, 11 rebotes y cinco asistencias, insuficiente para Milwaukee, undécimos clasificados en el Este con 26 victorias y 34 derrotas. Un parcial de 24-5 entre el primer y segundo cuarto decantó la balanza para los visitantes, que al descanso comandaban por 43-57 y no tuvieron que mirar atrás en el encuentro.
