El Valencia y el Madrid mantienen el ritmo de los mejores en la Euroliga | Baloncesto | Deportes

El Valencia Basket logró afinar en los últimos minutos para no regalar un partido que dominó en el marcador desde un 2-2 del principio hasta el 87-87 del tramo final. El trabajo colectivo y el acierto de Brancou Badio y Jean Montero en las jugadas decisivas solventó el trance y permitió al equipo de Pedro Martínez sumar su vigésima victoria (91-87) en 30 jornadas -es segundo en la clasificación, solo por detrás del Fenerbahce-, justo cuando la Euroliga entra en el tramo final de una fase regular a la que le quedan ocho partidos. Tampoco perdió el paso el Real Madrid, con una victoria menos, que tumbó al Virtus de Bolonia (92-84). No pudo redondear la jornada el Barcelona, que sufrió una nueva derrota (87-84), esta vez en Milán. El equipo de Xavi Pascual no pudo redondear una gran remontada después de un último cuarto arrollador (9-33) pero insuficiente.
El juego solidario del Valencia y una buena defensa en los tramos más complejos de la noche le permitieron lograr una victoria muy valiosa ante un rival directo como el Zalgiris lituano, uno de los privilegiados que ocupaba puestos de play-in antes de pasar por el Roig Arena, donde el Valencia no suele conceder regalos. Parte de la victoria se cocinó en el primer cuarto, cuando el Valencia cogió una ventaja muy valiosa (25-13) arrastrado por el elegante Omari Moore (16 puntos).
El Zalgiris, uno de los mejores equipos de la Euroliga, sabía que la derrota en el Roig Arena le sacaba de las posiciones de ‘play-in’, y volvió del vestuario más intenso (61-58), aprovechando que el Valencia no fluía bajo la dirección de Jean Montero. Josep Puerto, siempre eficiente en defensa, mostró el camino a sus compañeros también en ataque. Su intensidad le vino bien a su equipo, que estaba algo aturdido.
Sergio de Larrea aportó algo de frescura en el arranque del último cuarto, pero el Zalgiris estrangulaba a Valencia con el músculo de Moses Wright, que aportaba puntos y rebotes (20 y 9), Aunque el Valencia seguía creciendo gracias al equilibrio entre su juego solidario en ataque, con generosidad en sus cinco hombres, y la calidad individual incuestionable de esta plantilla. Cuando algún jugador buscaba la solución individual, solía equivocarse. Un par de errores de Braxton Key permitió al conjunto de Tomas Masiulis asomarse al partido (87-87), pero entonces el Valencia se puso en manos de sus pequeños, que suelen resultar letales.
El Madrid, guiado una noche más por Facu Campazzo (autor de un triple desde el centro de la cancha antes del descanso), bien secundado por Edy Tavares y Andrés Feliz, supo sobreponerse a la exhibición del estadounidense Carsen Edwards, autor de 22 puntos en la primera mitad y que acabó el partido con 32 tantos y y cinco asistencias.
