El rock and roll del Atlético desfigura al Barça en la Copa del Rey | Fútbol | Deportes
Cuando el Atlético es ambiental se impone el rock and roll. Eso siempre ha pasado, en el Calderón, y en los dos Metropolitanos, en el de ahora y en el original por lo que relatan algunos veteranos rojiblancos. Fútbol meteórico, de robar y acuchillar con toques precisos. Y cuando eso sucede, puede emerger un Atlético del copón. Con Griezmann magistral para meter la llave y abrir la portería de Joan García para él mismo y para sus compañeros. Un veterano con mucha clase inspirado en la creación en los últimos metros con todo lo que eso conlleva en una noche grande. Y la de anoche lo era. Griezmann lideró un fútbol que enciende a la grada y puede achatar a cualquiera. Esta vez fue el Barça de Flick, muy rebajado sin Pedri y Raphinha, el que se llevó una tunda de las que el entrenador alemán ha propiciado muchas veces con el Bayern y también como entrenador azulgrana. Cuatro goles en el primer tiempo para digerir y Simeone y sus jugadores despedidos al intermedio en medio de una ovación atronadora y recibidos para el segundo acto al ritmo del estoniano (I Can’t get no) Satisfaction.

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Juan Musso, Nahuel Molina, Dávid Hancko, Matteo Ruggeri, Marc Pubill, Giuliano Simeone, Ademola Lookman (Thiago Almada, min. 72), Koke (Robin Le Normand, min. 89), Marcos Llorente, Julián Alvarez (Alexander Sørloth, min. 67) y Antoine Griezmann (Álex Baena, min. 67)
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Joan García, Jules Koundé, Alejandro Balde (João Cancelo, min. 76), Eric García, Pau Cubarsí (Ronald Araujo, min. 76), Frenkie de Jong, Marc Casadó (Robert Lewandowski, min. 36), Fermín López (Gerard Martín, min. 86), Ferran Torres, Lamine Yamal y Dani Olmo
Goles
1-0 min. 6: Eric Garcia. 2-0 min. 13: Griezmann. 3-0 min. 32: Ademola Lookman. 4-0 min. 46: Julián Álvarez
Arbitro Juan Martínez Munuera
Tarjetas amarillas
Marc Casado (min. 25), Giuliano Simeone (min. 49), Marcos Llorente (min. 50), Álex Baena (min. 78), Fermín (min. 85), Dani Olmo (min. 85), Marc Pubill (min. 85), Matteo Ruggeri (min. 97)
Tarjetas rojas
Eric Garcia (min. 84)
Fue arrasado el Barça con ese juego en el que la velocidad y el toque fino afilado eran la receta más dañina que puede recibir la atrevida y meritoria apuesta de Flick de jugar siempre con la línea defensiva en el borde de la cornisa.
El ambiente previo puso el listón y el Atlético y el Barça estuvieron a la altura desde el arranque. Los dos buscándose para quitarse la pelota en cualquier zona del campo y pierna dura en las disputas. Giuliano a Balde, Llorente a Fermín y Casadó a Koke y Giuliano marcaron tacos y rascaron como señal de que en los duelos estaba parte del partido. Julián Alvarez y Giuliano ya pudieron marcar. Y Lamine con un caracoleo a Ruggeri y una pelota picada dejó claro que era uno de esos partidos que excitan al talento. Y tuvo más el Atlético, encarnado en Koke y Griezmann, para ventilar rápido el trámite en el medio y en las inmediaciones del área. Mordía el Atlético y con su presión provocó un pase de Eric García a Joan García que delató las quejas en los días previos sobre el terreno de juego, precisamente verbalizadas por el capitán y el francés. La pelota botó un par de veces antes de que pasara por debajo del pie del meta azulgrana. La pelota rebasó la línea de gol. Lookman por si acaso, como la jugada había continuado, también la embocó.
El tanto desató un ciclón rojiblanco y un segundo gol de orfebrería contragolpeadora. Musso le puso un balón largo a Lookman a la espalda de Koundé. El nigeriano tuvo pausa para esperar a Julián Álvarez, que llevó la pelota al otro costado por el que aparecía Molina. Este, una de las apuesta de Simeone en el once, asistió a Griezmann. El toque esquinado y raso de interior del francés fue acorde con su majestuosa noche.
Dos goles en quince minutos, dos sopapos a un equipo en el que Olmo, falso extremo zurdo, trataba de hacer daño por dentro y Lamine trataba de sostenerlo con su arte. En un barullo en un saque de esquina, Fermín se revolvió y sacudió el travesaño de Musso. El meta argentino, otra apuesta de Simeone al mantenerle pese al recuerdo de su actuación en el partido de vuelta de las semifinales del curso pasado, se resarció ganándole un mano a Fermín. El Barça quería, pero el Atlético más, con Llorente corriendo donde no llegaban las piernas Koke y Griezmann a los que escoltó. De esa terna inicial de centrocampistas no formó parte Baena, otra decisión arriesgada del Cholo para configurar un equipo que parió otras dos excelsas jugadas. Molina jugó en largo para Griezmann, este con un toque puso a correr a Giuliano. Por el medio, Julián se presentó en la frontal del área y en vez de ejecutar a Joan García, le cedió el gol a Lookman. De nuevo, una transición de libro, iniciado por un costado y culminada por el otro. El 3-0 en algo más de media hora ya fue demasiado para Flick, que sentó a Casadó, con amarilla, y jugó la baza de la intimidación de cazagoles de Lewandowski. El cambio delató que el Barça iba camino de la debacle. Y se consumó con otra secuencia prodigiosa de pases que por fin pudo culminar Julián Alvarez con un golpeo violento y ajustado muy suyo que rompió con su eterna sequía. Cuatro goles del Atlético que pudieron ser más y le dejan a un paso de la final de Copa 13 años después, con un segundo tiempo en el que el VAR anuló un tanto de Cubarsí y no pudo revitalizar a un Barça, que perdió a Eric García por expulsión, fue aplastado por el rock and roll de Atlético. El fútbol que siente y más disfruta su hinchada.

