El Real Madrid ya no da para más | Fútbol | Deportes

A medida que avanza la primavera, ese encantamiento invocado por Arbeloa, el Real Madrid se parece menos al de sus primaveras felices. Cuando se esperaba el último empujón para apretar al Barcelona hasta el final por la Liga, se desinfló en Mallorca y siguió perdiendo gas, igualmente desorientado y más fallón, contra el Girona, que se llevó un empate del Bernabéu que deja al Barça la posibilidad de ponerse este sábado nueve puntos por delante si gana al Espanyol, con solo siete jornadas por delante. La caída de tensión les aleja del título y les acerca un poco más al precipicio de otro curso en blanco. O remontar al Bayern en Múnich el miércoles en la vuelta de cuartos de Champions, o nada. Pero mientras avanzan a ese abismo, ni se conectan contra el Mallorca, ni contra el Girona, ni con su grada, que volvió a despedirles enfadada, rumbo a esa misión improbable en Alemania.

1


Andrii Lunin, Éder Militão (Dean Huijsen, min. 63), Fran García (Ferland Mendy, min. 78), Raúl Asencio, Dani Carvajal, Jude Bellingham (Arda Güler, min. 63), Brahim Díaz (Gonzalo García, min. 83), Federico Valverde, Eduardo Camavinga (Aurélien Tchouaméni, min. 78), Vinícius Júnior y Kylian Mbappé

1


Paulo Gazzaniga, Vitor Reis, Alejandro Francés, Álex Moreno, Arnau Martínez, Axel Witsel, Azzedine Ounahi (Bryan Gil, min. 69), Iván Martín (Fran Beltrán, min. 83), Thomas Lemar (Hugo Rincón, min. 69), Viktor Tsygankov y Claudio Echeverri (Abel Ruiz, min. 63)

Goles
1-0 min. 50: Valverde. 1-1 min. 61: Lemar

Arbitro Javier Alberola Rojas

Tarjetas amarillas
Mbappé (min. 34), Valverde (min. 75), Hugo Rincón (min. 87)

La interpretación más precisa de lo sucedido cayó del graderío al final del primer acto con una desgana en sintonía con el progresivo decaimiento del Real. También a tono con cómo se había extinguido antes del descanso. Gazzaniga desperdició el minuto añadido, parado ante la pelota, mientras Brahim hacía señas a Vinicius para que se acercara y le obligara a agarrarla. Pero al brasileño también le sobraba tiempo. No se movió y el partido se mantuvo unos segundos más enganchado ahí, en el vacío. Entonces Brahim aceleró, el portero cogió el balón, se dispuso a sacar y el árbitro, también aburrido, les mandó a los vestuarios. La grada soltó una pitada lánguida, como quedándose sin aire al empezar a soplar.

El momento es desconcertante. El Madrid tenía muy lejos la Liga, pero no tantísimo como para dejarse ir. Tiene mucho más cerca la vuelta contra el Bayern, aunque no tanto como para fiarlo todo a esa gesta improbable. Y ahí se movía contra el Girona, en ese limbo de ir o no ir, en una noche que parecía de pruebas en el centro del campo, donde Arbeloa sabe que no tendrá a Tchouameni cuando salga al Allianz. Juntó a Camavinga y Bellingham, y el test añadió otra cucharada de provisionalidad después de un breve calambrazo inicial. Durante unos minutos el Real escenificó cierto empeño en encerrar al Girona, con un par de carreras de Mbappé y Vinicius persiguiendo defensas.

Desde ahí, todo se fue rebajando. Como el AVE cuando se encuentra a 30 kilómetros de una estación, que empieza a frenar y al principio no lo parece. Así se fue empastando el juego. El balón iba más lento, los jugadores se movían menos y solo Brahim sostenía el arrojo y el entusiasmo creativo de un mundo propio. Vibraba en otra frecuencia. La pelota se animaba cuando estaba con él. Provocaba la impresión de que podía suceder algo. Aunque ese algo se diluía en imprecisiones.

El Girona observaba el desfondamiento muy junto, tranquilo también, listo para salir y atravesar sin demasiadas dificultades por el centro, donde no llegaba a cerrarse el estrecho de Camavinga y Bellingham. Al final del camino, Ounahi y Echeverri encontraron tiros sin demasiado agobio.

Después de verse con Arbeloa en el vestuario, el Madrid se despabiló un poco. Bellingham se sumó a la agitación de Brahim y se encontraron varias veces en el área. Pero todo se disolvía en la imprecisión. Era un equipo romo que se deshilachaba. Hasta que Valverde, una vez más, cargó la pierna derecha desde 20 metros y acertó con la red ante el pasmo de Gazzaniga, que había extendido las manos convencido de que le iba a caer el balón. Lo que no salía del juego, brotó de un latigazo. Al otro lado, Lemar alcanzó un lugar parecido al del uruguayo, soltó la zurda y empató sin necesidad de tanta dedicación como el Madrid, que seguía sin hilar mientras se le iba otro partido.

Se esperaba una carga final, pero ese Madrid ya no está. Se enredó y enfiló a la prueba final y definitiva de Múnich, la única ya, con el reproche del Bernabéu.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BUGA.COM.CO

Tu sitio

Buga

An elegant and minimalistic theme, which is predominantly designed for a web news portal and magazine with an immense research on contemporary online newspapers. With the help of available customizer options and widgets, you can implement layouts as a trending news journals, modern fashion magazine, travel blogging & magazine, clean and minimal news sites, blogging site and even more. The theme is SEO friendly with optimized codes and awesome supports.

M7 Social

M7 Social Subtitle