El Celta se acerca a los octavos de la Europa League al ganar donde nadie lo hacía desde hace más de un año | Fútbol | Deportes
El Celta se llevó un triunfo esta noche de donde nadie ganaba como visitante desde hace más de un año. El equipo de Giráldez se marchó con la victoria del temperamental Toumba Stadium de Salónica, satisfecho con un 1-2 que lo acerca a los octavos de la Europa League gracias a los goles de Aspas y Swedberg en el primer tramo pero con un sabor agridulce por el tanto de Jeremejeff en el 77 después de que otro de Jutglá no subiera antes al marcador por un fuera de juego tan justo que fue cuestión de centímetros. La eliminatoria ante el PAOK, que se decidirá el próximo jueves en Balaídos, quedó inclinada en un encuentro controlado por los gallegos, muy precisos y estructurados con el balón. Al conjunto de Razvan Lucescu le faltó amenaza y sobre todo fútbol, golpeado por las lesiones y las sanciones de sus jugadores más importantes.

1
Antonis Tsiftsis, Dejan Lovren, Alessandro Vogliacco (Giannis Michailidis, min. 66), Greg Taylor (Abdul Baba, min. 66), Jonjoe Kenny, Taison, Andrija Zivkovic, Mady Camara (Dimitrios Chatsidis, min. 66), Christos Zafeiris, Magomed Ozdoev y Alexander Jeremejeff
2

Ionut Radu, Javi Rodríguez, Marcos Alonso, Carl Starfelt, Sergio Carreira, Óscar Mingueza (Javi Rueda, min. 60), Ilaix Moriba, Miguel Román (Matías Vecino, min. 85), Iago Aspas (Fer López, min. 65), Williot Swedberg (Hugo Álvarez, min. 65) y Borja Iglesias (Ferran Jutglà, min. 60)
Goles
0-1 min. 33: Aspas. 0-2 min. 42: Williot Swedberg. 1-2 min. 76: Alexander Jeremejeff
Arbitro Ivan Kruzliak
Tarjetas amarillas
Hugo Álvarez (min. 66), Javi Rueda (min. 71), Andrija Zivkovic (min. 89)
Giráldez le dio la titularidad a Aspas, que había sido suplente en los últimos tres partidos. El delantero de Moaña formó el tridente de ataque con Swedberg y Borja Iglesias mientras Fer López, la gran sensación desde que en enero regresó cedido del Wolves, esperó en el banquillo. La puesta en escena de los vigueses fue estupenda en Grecia. El grupo mezcló desde la dirección de Miguel Román e Ilaix en la medular y las apariciones de Carreira y Mingueza por fuera. También controló las transiciones rápidas del PAOK, que tenía de baja a sus dos principales goleadores, Giakoumakis y Konstantelias, además de otras piezas importantes como Despodov, Ivanusec, Meité y Pelkas.
En el esquema habitual de Giráldez, el 3-4-3, los carrileros tienen una relevancia formidable porque intervienen una y otra vez en el juego y muchas veces son ellos los que rompen líneas desde el pase o el regate. Fue de hecho Carreira quien activó a Aspas en el perfil derecho. El emblema del club alumbró un pase interior a Swedberg para dejarlo mano a mano ante Tsiftsis, que detuvo el primer disparo del sueco y también su intento posterior en el rechace al sacar una mano de reflejos puros. Solo un instante después, los gallegos hicieron una salida de balón tan limpia y rápida de derecha a izquierda que Mingueza entró en el área en conducción en una posición franca, pero su tiro se fue arriba.
El Celta cometía también algunas pérdidas ingenuas en la construcción aunque el equipo se corrigía rápido y no daba ni una sola opción sobre la portería de Radu al conjunto de Razvan Lucescu. Los gallegos se adelantaron con un gol de Aspas tras un pase de espuela de Miguel Román tan imaginativo como delicado y marcaron el segundo al borde del descanso en la mejor jugada del encuentro. La acción fue efectiva y preciosista después de trasladar el balón de banda a banda en varias ocasiones para que Aspas asistiera finalmente a Swedeberg. La triangulación sumó 15 pases por todos los rincones del campo en los que otra vez Miguel Román rompió líneas con un envío fantástico al espacio.
Tras el descanso, el PAOK trató de rebelarse y encastilló al Celta sobre su área. Radu detuvo un cabezazo flácido de Jeremejeff mientras la defensa celeste achicaba los centros laterales. Giráldez tardó solo un cuarto de hora en refrescar al grupo con Javi Rueda, Jutglà, Hugo Álvarez y Fer López para que no se cayera en lo físico. Los griegos no tenían capacidad para desarmar a su rival con la pelota y en la acumulación de hombres en el área y los balones colgados no encontraban ningún premio.
El equipo vigués estuvo a punto de matar la eliminatoria en un contraataque eléctrico en el que Tsiftsis manoteó el intento de Hugo Álvarez. El balón cogió tal efecto que al botar se dirigió hacia la portería. Jutglà optó por empujarlo en vez de esperar a ver si al guardameta le daba o no tiempo a levantarse y salvar el gol. El VAR corroboró que el delantero estaba unos centímetros adelantado y un instante después el PAOK golpeó con un tanto de Jeremejeff en un gran remate del ariete sueco.
El Celta, que llevaba cinco partidos sin vencer, se llevó el primer triunfo de un equipo español del Toumba Stadium en un final abierto por las ocasiones de Fer López y Hugo Álvarez y también de Zivkovic para los griegos. Al conjunto de Giráldez le llega un empate en Balaídos ante el PAOK, al que ya tumbó en Vigo (3-1) en octubre en la liguilla de la Europa League, para regresar nueve temporadas después a los octavos del torneo.
