El BBVA dispara un 100% la entrada de dinero en banca privada con más de 18.000 millones | Mercados Financieros
La banca privada es un paraíso de rentabilidad para las entidades financieras, un negocio que combina un consumo de capital mínimo, gran rentabilidad y elevada eficiencia. El BBVA se esforzó al máximo en atraer dinero nuevo a esa área de negocio el año pasado, con entradas netas (sin el efecto mercado) de 18.360 millones de euros, un 100% más que en 2024, según un documento de la entidad. Un tercio de esa cuantía provino de nuevos clientes, y España, México y Turquía fueron los países que más aportaron.
El banco que preside Carlos Torres cuenta con un patrimonio total de 250.000 millones de euros en manos de clientes en banca privada —aquellos con más de 500.000 euros de patrimonio en el banco—, y banca personal (affluent, en el argot), un segmento en el que las exigencias de activos se reducen de forma notable. La mitad de ese dinero pertenece a este último nivel, y España es el país que más contribuye.
Pero el negocio de banca privada de la entidad va mucho más allá de España. El BBVA lo ofrece también en Perú, Turquía, México, Argentina, Colombia y Uruguay a nivel nacional, y a escala internacional, en España (con una oficina en Madrid que ofrece servicio principalmente a clientes latinoamericanos), Suiza (Zurich), donde además ofrece servicios de compraventa de activos digitales, y Estados Unidos (Miami). En estos tres últimos países cuenta con servicios de diversificación financiera más allá de los países en los que viven los clientes a través de los servicios offshore, como se conocen en la jerga. Junto con los servicios onshore, el banco ofrece una propuesta que combina lo local y lo global, con el banquero sobre el terreno como eje de la relación.
Jaime Lázaro, director de Asset Management & Global Wealth del BBVA, llegó a España hace tres años procedente de México, donde era responsable de la gestora, con la misión de alinear la estrategia del banco en este segmento en todos los países en los que está presente. “Estamos creciendo en todas las geografías a doble dígito [en términos de activos bajo gestión]; para el grupo, es un negocio estratégico y estamos volcados en construir una experiencia y una relación holística con los clientes“, señala.
Los ingresos por gestión de carteras de la división ascienden a 2.500 millones de euros, con un margen bruto del área que supera los 3.000 millones. Esta cifra representa el 8% de los 36.931 millones que logró el grupo el año pasado en este epígrafe.
El directivo considera que el modelo funciona a la perfección. “En cada interacción con el cliente, hacemos un esfuerzo por sorprenderlo y cautivarlo, y que sepa que estar en la banca privada del BBVA vale la pena”, explica. La entidad no se limita a ofrecer soluciones financieras, sino ofertas al margen de la gestión pura del patrimonio, como un servicio gratuito que permite obtener una segunda opinión médica, planes de ocio y de viajes, entre otras propuestas.
La atención se personaliza en función del segmento. En el área de banca personal, el banco cuenta con un banquero por cada 250 clientes; la ratio baja a entre 100 y 150 para el de banca privada, mientras que en el segmento de las personas con patrimonios ultraelevados (Ultra High Net Worth o UHNW, en la jerga), con más de dos millones de euros, hay un banquero privado por cada 30 grupos familiares.
El BBVA cuenta además con capacidades exclusivas, como las de banca de inversión, y esto le permite ofrecer soluciones específicas a su clientela de banca privada. El banco dispone de su gestora de fondos con un patrimonio de cerca de 60.000 millones de euros a cierre de febrero y más de 90 fondos. “Nuestra misión es que estén todas las capacidades enfocadas como banco global y con banca de inversión y banca de empresas, que esté todo para dar soluciones a quien lo necesite en el momento exacto”, asegura Lázaro.
En todo caso, el BBVA ha creado una arquitectura abierta para su banca privada mediante la que ofrece productos creados y gestionados por terceras entidades, en lugar de limitar su oferta exclusivamente a los productos de su propia marca. Aquí juega un papel clave la plataforma Quality Funds, el área especializada de BBVA en la selección de fondos de inversión y fondos cotizados (ETF) y que incluso está siendo empleada por inversores institucionales en Latinoamérica más allá del propio BBVA.
La búsqueda de lo mejor para el cliente ha permitido que el 88% de los activos gestionados en todo el mundo hayan batido a su referencia (benchmark, en el argot). El BBVA también les ofrece exposición a mercados privados, tras haber captado cerca de 320 millones de euros en sus dos nuevos fondos, que invertirán en una cartera diversificada de fondos de gestoras de primer nivel en las principales estrategias de mercados privados. Estos fondos tienen una inversión mínima de 50.000 euros, lo que permite que sean accesibles para más clientes.
La gestora del BBVA lanzó también el pasado noviembre el fondo evergreen, semilíquido o perpetuo denominado BBVA Open To Partners Group Mercados Privados IX, que permite el acceso a los clientes de banca privada a una cartera global y diversificada de fondos gestionados por la gestora suiza de private equity Partners Group, con unos activos bajo gestión de 185.000 millones de dólares (160.000 millones de euros). Este fondo permite ventanas de liquidez para que los partícipes puedan realizar reembolsos cada seis meses.
