De Frutos entierra al Oviedo en el partido aplazado por el césped de Vallecas | Fútbol | Deportes
El pasado 7 de febrero, la Liga decidió suspender el Rayo – Oviedo debido al mal estado del césped de Vallecas. Ese enfrentamiento ha tenido lugar este miércoles, casi un mes después, y el Rayo ha enterrado al Oviedo en el mismo escenario pero con un nuevo césped. Un doblete de Jorge de Frutos —que llama a la puerta del seleccionador Luis de la Fuente con 10 goles en Liga— y un tanto de Álvaro García alejan al equipo rayista a seis puntos del descenso y profundizan la crisis del colista, al que se le agotan las jornadas y se le aleja la permanencia en Primera tras su vuelta a la máxima categoría 24 años después.

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Augusto Batalla, Florian Lejeune, Pep Chavarría, Luiz Felipe, Andrei Ratiu, Álvaro García (Alemão, min. 87), Ilias Akhomach (Óscar Trejo, min. 68), Pathé Ciss (Iván Balliu, min. 87), Pedro Díaz (Isi Palazón, min. 64), Unai López y Jorge de Frutos (Fran Pérez, min. 64)
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Aarón Escandell, David Carmo, Javi López, Lucas Ahijado, Dani Calvo, Ilyas Chaira (Thiago Fernández, min. 45), Kwasi Sibo (Santi Cazorla, min. 45), Haissem Hassan (Luka Ilic, min. 60), Alberto Reina, Santiago Colombatto (Nicolás Fonseca, min. 60) y Federico Viñas (Thiago Borbas, min. 73)
Goles
1-0 min. 43: De Frutos. 2-0 min. 49: De Frutos. 3-0 min. 61: Álvaro García
Arbitro Alejandro José Hernández Hernández
Tarjetas amarillas
Kwasi Sibo (min. 34), Alberto Reina (min. 52)
Desde la previa el Oviedo seguía mostrando su descontento por el aplazamiento del partido. Los ovetenses elevaron una queja a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en la que solicitaba los tres puntos del encuentro. Sin embargo, la federación alegó su falta de competencias y dejó en manos de la Liga la decisión, que colocó para este miércoles la disputa del enfrentamiento. Agustín Lleida, director general del Oviedo, clamó contra la celebración del partido en los micrófonos de Dazn 10 minutos antes del pitido inicial. “Cuando se tenía que haber jugado viajaron más de mil oviedistas y hoy al jugarse entre semana apenas va a haber unos pocos. Están sobre el césped Pathé Ciss y Chavarría, que ese día no estaban, y no están Dendoncker y David Costas. Intentaremos ganar sobre el campo los tres puntos que nos tenían que haber dado en los despachos”, espetó Lleida.
Sobre el césped —ya sustituido por el viejo que obligó a la suspensión y aplazamiento del partido hace casi un mes— el partido comenzó con mucha energía por parte de ambos equipos. Los primeros minutos se convirtieron en un ida y vuelta con transiciones rápidas comandadas por los extremos. En el Rayo, Álvaro García y Akhomach aceleraban y terminaban las jugadas con disparos que pusieron en aprietos a Escandell. En el Oviedo, Chaira y Hassan trataban de coger la espalda a los laterales rayistas y en una de esas jugadas un centro de Hassan casi acaba con un remate a bocajarro de Chaira de cabeza.
El inicio frenético se fue apaciguando sobre el césped. Pero en la grada comenzó a oírse un sonido ensordecedor de silbatos. Los aficionados empezaron a protestar con un pitido constante que duró dos minutos. Se hizo un silencio y comenzó a sonar el cántico de Vallecas que prácticamente es el himno de cada partido del equipo en casa. “¡Presa, vete ya!; ¡Presa, vete ya!; ¡Presa, vete ya!“, cantaban al unísono los hinchas vallecanos.
Mientras, en el verde, el Rayo empezaba a dominar y a mandar. Los de Iñigo Pérez no lograban penetrar el muro ovetense y lanzaban misiles desde fuera del área ante la imposibilidad de acceder al área. Y en uno de esos lanzamientos, al borde del descanso, llegó el primero del Rayo. Disparó Ratiu desde la frontal, Escandell —no muy acertado— despejó el balón al medio y Jorge de Frutos —reconvertido en un nueve puro por Iñigo Pérez— estuvo mucho más vivo que David Carmo para anticiparse y empujar la pelota al fondo de la red con el guardameta del Oviedo vencido en el suelo tras la parada. Júbilo en Vallecas y frustración en el banquillo carballón con un Almada sentado, abatido y con cara de impotencia ante el gol recibido.
Almada movió dos fichas en el rompecabezas tras el descanso. Retiró a Sibo y a Chaira y dio entrada a Thiago Fernández y a Cazorla —ovacionado por Vallecas tanto cuando ingresó en el césped como antes del pitido inicial del partido—. Pero la reacción de Almada se llevó el primer palo a los tres minutos de segunda mitad. En una jugada donde Álvaro García recibió un balón de Jorge de Frutos en el área, Luchas Ahijado se precipitó, cargó por detrás al jugador del Rayo y el árbitro señaló penalti. De Frutos cogió el balón, ajustó al palo y, pese a que Escandell adivinó el lado, anotó el 2-0.
El Oviedo no reaccionaba, no proponía y el Rayo dominaba con claridad. El equipo de Almada vagaba como un equipo sin alma por el césped de Vallecas y llegó el tercero. Volvía a aparecer Álvaro García en el área tras recibir un balón de Akhomach, disparó, Escandell repelió y el rachace lo volvió a cazar el extremo izquierdo del Rayo para sentenciar el partido.
La guinda del pastel la puso la entrada de Óscar Trejo al terreno de juego. El argentino, que anunció el lunes que dejaría el club rayista —en el que ha jugado 10 temporadas—, se llevó una tremenda ovación de su hinchada después de sustituir a Akhomach. El Oviedo mostró algo de fútbol ya con el partido sentenciado, pero no fue capaz de batir la portería de Batalla. La desesperación de Almada en el banquillo refleja la situación límite de un equipo que está a nueve puntos de la salvación a falta de 12 jornadas.
