CC OO propone al Gobierno que las mutuas de la Seguridad Social dejen de tener una dirección patronal | Economía
El sindicato Comisiones Obreras (CC OO) ha lanzado este jueves una propuesta para optimizar la gestión de las bajas por incapacidad temporal y la creciente evolución del gasto en prestaciones de los empleados que no trabajan por problemas de salud que les impiden trabajar. Se trata de una iniciativa no exenta de polémica porque propone cambiar el sistema gobernanza de las mutuas que gestionan las bajas de la mayoría de los trabajadores, para integrarlas plenamente en la Seguridad Social y que dejen de tener una dirección patronal. CC OO defenderá este cambio en la mesa de diálogo social abierta con la Seguridad Social para tratar de disminuir el impacto de las bajas, tanto en la salud de los trabajadores como en la economía en general.
El objetivo de esta propuesta, según ha explicado el responsable del protección social del sindicato, Carlos Bravo, es que las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social puedan participar en mayor medida en la gestión y control de las bajas sin que haya conflictos de intereses, como ocurre ahora, porque, aunque actualmente estén bajo control público —porque se dedican exclusivamente a gestionar prestaciones de la Seguridad Social y se financian únicamente con cotizaciones sociales— obedecen a intereses empresariales, porque están dirigidas por asociaciones patronales.
“Las mutuas seguirían estando bajo la dirección y supervisión de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, pero su dirección, su línea gerencial y sus juntas directivas las designaría la propia Seguridad Social; también habría que clarificar la situación de los 22.000 trabajadores de estas entidades, que están en un limbo porque no son empleados públicos, pero están sujetos a las restricciones de reposición de plantilla de los Presupuestos Generales del Estado. Es algo que no sería complejo hacer”, ha explicado Bravo, durante la presentación del estudio Ni un día menos, sobre la evolución de la incapacidad temporal en los últimos 20 años.
En dicho estudio, el sindicato critica que el debate sobre el aumento de las bajas laborales se centre exclusivamente en el gasto público que generan y, en ese sentido Bravo ha apelado a la necesidad de “salir de esa visión túnel” del fenómeno, que centra la problemática en su impacto en los costes y no en el daño a la salud de los trabajadores. En este sentido, Bravo ha criticado que el último informe de la Airef al respecto no haya ido más allá del análisis de sus efectos en el gasto público.
Dicho esto, CC OO admite que se ha producido un aumento del gasto en prestaciones por incapacidad temporal, que ha pasado de 7.254 millones de euros en 2007 a 16.464 millones en 2024, “una cifra relevante, pero que está lejos de resultar un riesgo sistémico, como defienden algunos sectores por lo general poco neutrales”, ha dicho Bravo, en referencia general a las empresas y, en particular a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social.
El coste de las bajas que soportan las empresas es el del salario y las cotizaciones de los trabajadores que se ausentan por enfermedad durante los tres primeros días de ausencia y la prestación por incapacidad que se les reconoce entre los días 4º y 15º. A partir del día 16º es la Seguridad Social la que abona dicha prestación. En este sentido, el estudio insiste en que “el coste empresarial es relevante, pero está lejos del escenario alarmista que se plantea”.
De hecho, apunta que el Banco de España, en su último informe anual, ha estimado el coste directo empresarial de la prestación de incapacidad temporal en 4.613 millones de euros en el ejercicio 2024. Este dato, continúa el informe, contrasta con los publicados por las organizaciones empresariales y la asociación de mutuas colaboradoras (AMAT), que lo sitúan entre los 14.000 y hasta 81.000 millones de euros anuales, “mostrando una clara desproporción que no parece casual ni inocente”, recela el estudio sindical.
Este trabajo de CC OO atribuye dos terceras partes del aumento del gasto en incapacidad temporal a la evolución del ciclo económico y al propio envejecimiento de la población ocupada. El tercio restante lo explica por causas relacionadas con la salud y la gestión del sistema sanitario. En concreto, cree que casi la mitad del aumento de dicho gasto (el 47,5%) se explica por el aumento de la población protegida y la mejora sus bases de cotización, provenientes de las mejoras del empleo. El envejecimiento natural de las plantillas, debido a la evolución demográfica, explicaría el 18,5%, ya que los trabajadores de más edad tienen menos bajas, pero sus procesos de recuperación son más largos, según este informe.
El resto de este incremento del gasto se debería a causas exclusivamente relacionadas con la salud. La principal es la incidencia de la pandemia de covid, que ha aumentado las dolencias leves infecciosas, sobre todo las relacionadas con el aparato respiratorio, y ha incrementado la concienciación de los trabajadores sobre su salud (van más al médico). En segundo lugar se situaría el aumento de las patologías relacionadas con la salud mental, especialmente entre los más jóvenes, que según critica CC OO, están teniendo un enfoque más farmacológico que preventivo y asistencial. Y, finalmente, apuntan a un mayor gasto por la cronificación de muchas enfermedades que antes era mortales.
