Bit2Me empieza su expansión en Europa: desembarca en Portugal y aterrizará en Italia el próximo mes | Criptoactivos
Ha transcurrido más de una década desde que Leif Ferrera y Andrei Manuel unieran fuerzas en un sótano de Alicante para poner en marcha Bit2Me. Tiempos que, aunque ellos reviven con ilusión, son apenas un recuerdo: la plataforma suma ya 1,3 millones de usuarios —unos 8.000 son empresas— y quiere más. Tras haberse convertido en el primer exchange en obtener la licencia MiCA en España, amplía horizontes y mercados. Hace una semana empezó a publicitarse en Portugal y el próximo mes lo hará en Italia, con el objetivo de conquistar el resto de Europa. También quiere ampliar sus servicios: en el primer semestre ofrecerá acciones, bonos y ETF, y el margin trading (es decir, operar con apalancamiento).
“El momento de convertirse en una empresa global empieza ahora”, asegura Manuel. Desde la sede de la compañía en Castellón, el equipo directivo deja claro que la regulación marca el paso: donde no hay claridad regulatoria, por el momento, no quieren entrar. Durante 10 años se han enfocado en el mercado español, pero ahora que la normativa europea les permite operar en todo el Viejo Continente amplían fronteras. “Nuestra apuesta de expansión está en Europa”, señala Pablo Campos, director de operaciones de la compañía.
Portugal e Italia son los primeros mercados donde entrará la empresa, por cercanía geográfica y cultural. Para captar clientes planean ofrecer descuentos en nuevas altas, reducción de comisiones y adaptar los servicios al mercado local. Pero a lo largo del año quieren expandirse hacia mercados más consolidados y poblados como Francia y Alemania, aunque tienen en la mira también a Holanda y a los países nórdicos. Latinoamérica sigue en el radar —ya están presentes en Argentina—, aunque a la espera de mayor certidumbre: “La regulación ha cambiado: antes era solo un registro, luego con el caso $Libra se ha vuelto una normativa más pesada. Está en desarrollo y es difícil entrar cuando no hay claridad”, incide João Augusto Teixeira, director de cumplimiento de la firma. También miran con interés a Oriente Medio, por su fuerza inversora, y a Estados Unidos, aunque reconocen la elevada competencia.
Crecimiento y diversificación
La entrada en vigor de nuevas regulaciones en Europa y EE UU y el renovado impulso político a las criptomonedas han llevado a que 2025 sea considerado el año de la consolidación. Aunque el criptoinvierno moderó las expectativas del sector en la última parte del año, lo cierto es que el mercado ha madurado, empujado también por la entrada de grandes inversores institucionales.
Así, los usuarios de Bit2Me han crecido un 20% en el último año, alcanzando los 1,3 millones. De estos, unas 8.000 son empresas (la mayoría españolas) que invierten en bitcoin, mantienen parte de su tesorería en criptoactivos o se dedican al negocio de las remesas mediante stablecoins. Así, el volumen de transacciones también se ha disparado, pasando de los 700 millones de euros en 2023 a los 5.300 millones en 2025: gran parte procede de Garanti, la filial turca del BBVA, que ha escogido Bit2Me como su proveedor de liquidez, detalla el director financiero de la compañía, Pablo Casadío. “Hemos crecido un 186% anual. En solo dos años multiplicamos nuestro volumen por ocho. Hoy movemos en un mes lo que antes movíamos en seis meses”, detalla.
Los ingresos alcanzaron los 22 millones en 2025, un crecimiento interanual del 13%, y la compañía prevé entrar en beneficios este año. También cree que los volúmenes seguirán creciendo principalmente por el interés cada vez creciente de instituciones y entidades bancarias que han apostado por este mercado, como las que han entrado en su capital. “Nuestro sueño era hacer algo grande, y para hacerlo teníamos que juntarnos con los grandes”, insiste Manuel.
Desde 2021, varias entidades tradicionales, como bancos y fondos de inversión, han invertido en la empresa. Entre estas, el fondo Inveready, la gestora Investcorp y entidades como el BBVA, Cecabank, Bankinter y el gigante de las stablecoins Tether. El último en oficializarse ha sido el fondo luxemburgués Nextblock. Todos mantienen una cuota minoritaria del exchange: los fundadores y sus socios concentran todavía el 70% de la compañía, cuya valoración se ha disparado: aunque no dan cifras detalladas, Casadío calcula que se ha multiplicado por tres en el último año.
Más allá de la expansión internacional, también apuestan por ampliar servicios. En el primer semestre de este año esperan abrir la posibilidad de invertir en acciones, bonos y ETF directamente desde la plataforma, siguiendo la estela de otros brókeres y exchanges que quieren convertirse en un superapps y desligarse de un negocio cíclico, dependiente de los vaivenes del mercado. También quieren introducir el margin trading, que permite a los usuarios operar con fondos prestados por la plataforma para multiplicar su exposición al mercado, amplificando las ganancias pero también las pérdidas.
En paralelo, el grupo también está a punto de activar otro proyecto estrella de la compañía: STX, la Bolsa de valores tokenizados. Aunque ya se ha asegurado la licencia del supervisor español, está a la espera de la autorización de sistema de negociación y liquidación bajo el Pilot Regime, otorgada por la ESMA y la CNMV. “Con este proyecto hemos tenido que redefinir las tripas de un mercado tradicional como el Nasdaq y aplicarlo a la blockchain”, asegura Ferrera desde la sede de la firma en Castellón, que hoy alberga a unos 250 empleados. Un cambio de perspectiva respecto al zulo en el que empezaron en solitario hace tan solo una década.
