Billie Jean King Cup 2026: Sara Sorribes: “En el deporte de élite, la persona desaparece” | Tenis | Deportes

Sara Sorribes (Vall d’Uixó, Castellón; 29 años) habla con voz tenue y pausada, reflexiva. En paz consigo misma. Celebra que está de vuelta después de un proceso catártico y un parón de siete meses porque la mente y el cuerpo se lo pedían a gritos. Sencillamente, no podía más. “Vas forzando, forzando y forzando, y al final…”, relata por videconferencia la tenista, competidora de raza y que hace exactamente un año decidió frenar y emprender un viaje introspectivo para sanarse. Antes llegó a ser la 32ª del mundo y también ganó un bronce olímpico en la modalidad de dobles, pero la autoexigencia y la vorágine terminaron fundiéndole las fuerzas. Reapareció en noviembre, en el segundo plano de la competición, y ahora forma parte del equipo que intentará conseguir entre hoy y mañana (13.00, Teledeporte) en Portoroz (Eslovenia) la clasificación para la fase final de la Billie Jean King Cup. La gran reunión de septiembre en Shenzhen (China).

Pregunta. ¿Cómo está? ¿Ilusionada? ¿Nervios a estas alturas de su carrera o ya nada de eso?

Respuesta. Sí, sí, estoy contenta. Si no, no estaría aquí… Es superbonito poder volver a estar con el equipo y poder compartir esto con ellas, aprender y disfrutarlo. Los nervios existen, están ahí, claro que sí; de hecho, diría que esta es la única semana que eché de menos el año pasado. Seguro que sentiré emociones nuevas cuando entre en la pista y las tendré que gestionar, pero es verdad que mi recorrido es muy largo y eso también me ayuda a poder afrontar las cosas de otra manera.

P. Decía cuando anunció que iba a volver que lo hace con otra mirada, sobre todo “por placer”. ¿Está disfrutándolo?

R. Sí, una cosa no está reñida con la otra. Claro que se sufre en los partidos y claro que me pongo nerviosa, que tengo miedo… Todo eso me viene, pero ahora desde un punto de vista totalmente distinto, de entender el deporte y la competición, de estar bien conmigo misma. El año pasado no estaba bien por muchísimos motivos y eso era lo que me llevaba a no estar bien, ni mucho menos, dentro de la pista. Ahí dentro todo se acentúa. Así que sí, estoy disfrutándolo y viviéndolo un montón. Me guardo cada semana en un huequecito [del corazón].

Era una rueda y, al final, estaba mal. Te dices: ‘puedo, puedo, puedo’, pero al final se puede lo que se puede

P. Ha vuelto en una situación muy diferente, en el marco de torneos menores y con un ranking muy bajo (525º). ¿Cuesta reconocerse y aceptarlo?

R. Creo que todo necesita su tiempo y que todo sigue su momento. Al principio no lo quieres aceptar y es como, bueno, ‘esto va a pasar rápido’, pero cuando ya te has dado dos o tres leches, entonces dices: ‘vale, lo voy a aceptar, lo voy a tener que sufrir, lo voy a tener que vivir’, y ahí es cuando empieza a girar otra vez la rueda en la que llevo estas últimas semanas. He vuelto a jugar un 35.000 [por la categoría], que hacía 11 años que no jugaba y he vuelto a verme en otros sitios, pero aceptándolo; habiendo hecho las paces, con esa aceptación y ese trabajo que te permiten poder ir ahí a competir de verdad. Es el camino y el momento, y debo aceptarlo. Estoy convencida de que tengo que pasar por ahí, así que eso me da un poco de tranquilidad.

P. ¿Qué le sucedía exactamente?

R. Era una depresión con ansiedad, las dos cosas juntas y que no que no llevan a buen puerto. Era no querer ir a entrenar y llorar antes y después de los entrenos y los partidos; el no querer estar ahí ni viajar, aunque fuera solo media semana; el empezar a cogerle mucho miedo a los aviones; el tener la sensación de que te vas a poner enfermas sí o sí… Era una rueda y, al final, estaba mal. La cabeza, que a veces es complicada… Te dices: ‘puedo, puedo, puedo’, pero al final se puede lo que se puede.

P. Decía también que este proceso le ha hecho “más humana”. Con tanta tecnificación y explorando estos límites tan extremos, ¿está deshumanizándose cada vez más el deporte?

R. Sigo pensando y quiero pensar que existe otra manera. Creo que por el camino que vamos, sí; se quiere que se hagan las cosas de esta manera, para este día y cuanto más duro, mejor. Pero el deportista es una persona, así que va a dar hasta donde va a dar. No todos van a ser números uno, así que cada uno tiene que encontrar ese punto y ese equilibrio que le compense y le guste, con el que se sienta tranquilo y a gusto.

P. De alguna manera, ¿no está transmitiéndose a veces un mensaje un tanto peligroso? Ese seguir, seguir y seguir a toda costa que parece haberse impuesto en la sociedad.

R. Sin duda, pero creo que es la forma en la que la mayoría de las personas estamos educados y que viene de muchos años atrás. Se ha normalizado. Se les dice a los niños desde pequeños: ‘venga, que te has caído pero no pasa nada, sigue, vuélvete a tirar…’. La mayoría de las personas que conozco estamos educadas de esa forma y, por eso, en el caso del deportista todavía lo es más: ‘mira qué fuerte es porque ha hecho todo esto y…’. Ya, ya, ya. A lo mejor, si ese deportista hubiera tenido una mejor relación consigo mismo hubiera llegado más lejos. Por suerte existen terapias técnicas y personas que nos ayudan a entender que eso no es así.

No es que vuelva para pasármelo bien, porque tengo objetivos. Pero creo que existe una vía sin machacarte

P. ¿Cuál es el precio a pagar para llevar una carrera de élite como la suya? ¿Es imprescindible ese peaje tan elevado?

R. Quiero pensar que no debería existir ese peaje, que existe otra manera y que se puede llevar desde otra vía, y es donde estoy; no es que yo ahora vuelva para pasármelo bien, no, sino que tengo muchos objetivos e ilusiones, muchas ganas. Pero creo que se puede llevar sin machacarte, sin sufrirlo desde la parte mala y sin hundirte. Creo que teniendo a buena gente alrededor, es eso es posible. De otro modo, el peaje a pagar es muy alto y no quiero pasar por ahí ni volver a vivirlo de esa manera. Para cada uno será de una forma, pero en mi caso fue alto, hasta el punto de tener que parar.

P. En los últimos años, unas cuantas jugadoras y jugadores han optado por frenar. Hay algo que no está haciéndose bien, ¿no? ¿Hasta qué punto el sistema actual es perjudicial?

R. Diría que esto ha existido siempre, lo que pasa que ahora la gente lo verbaliza un poquito más. Todos los tenistas lo han pasado mal y pocos han conseguido disfrutar de su carrera. Por suerte, hoy día se habla más de ello y se visualiza más. Al final, uno es libre para decidir ciertas semanas; por muy atado que estés, siempre puedes tener la opción de decidir, así que es complicado. Tenemos la idea de jugar muchos torneos, pero a lo mejor tienes que hacer un parón y bajar tus revoluciones. ¿Que está mal montado? Estoy cien por cien de acuerdo. ¿Que no está bien y que no es positivo para nosotros? Estoy cien por cien de acuerdo. Pero dentro de lo que cada uno puede hacer, yo miro hacia adentro.

P. ¿Qué piensa de ese “no puedo más, quiero irme a casa” de Carlos Alcaraz en Miami? ¿Qué grado de empatía sintió?

R. Sí, a ver, no puedo sentir empatía de alguien tan extremadamente bueno, porque no siento ni el uno por ciento de lo que… Pero entiendo que es difícil tener que gestionar toda esa atención, mucho estrés y que su día a día debe ser de locura comparado con el de los demás. Lo entiendo perfectamente, pero, aun así, ahí le dio la vuelta al partido y estuvo a punto de ganarlo; por lo tanto, seguro que es algo que él trabaja y que está aprendiendo a gestionar, porque él aprende todo a marchas esforzadas. Es alucinante. Se le da mucha [bola], pero que puede ser un comentario bastante normal.

P. Àlex Corretja definía al tenis como una “trituradora psicológica”. ¿Está de acuerdo?

R. Sí, si lo llevas solo desde la parte de tenis, te funde. En cambio, si consigues llevarlo un poco más desde el ser y la persona, creo que tienes opciones de ver un poquito más allá.

P. ¿Se sufre o se disfruta más?

R. En la pista se sufre y tienes días en los que sufres, pero yo siempre lo he disfrutado mucho más de lo que lo he sufrido. Siempre. Cuando paré y no me encontraba bien, no, pero creo que se puede disfrutar más que sufrir.

Porque no vayas a entrenar una tarde no eres más ni menos… Hay que escuchar lo que nos dice el cuerpo

P. ¿Se traspasan demasiados límites en el profesionalismo de hoy?

R. Se deja a la persona muy de lado. Creo que el ser [dirige la mano al corazón] desaparece. Es lo que haces, en lo que trabajas y lo que tienes que hacer. Para mí existe otro enfoque desde lo humano y lo interior; el problema es que lo hacemos todo hacia afuera. También le digo que, si no me hubiese gustado lo de hacer ese trabajo interior, igual hubiese durado dos o tres años más y me hubiese retirado, pero hubiese dicho: ‘jopé, quizá lo hubiese podido llevar de otra manera…’. Yo siempre he disfrutado del tenis, sobre todo en esta última etapa en la que estoy con dos personas maravillosas [Silvia Soler y Paco Fogués] con las que me siento muy a gusto, pero cuando empiezo a ver que ya no consigo disfrutar, eso ya no me gusta. Por eso decido parar. Hay que hacer el esfuerzo, entrenar, toda la rutina… Sí, por supuesto. Pero yo lo entiendo de otra manera.

P. O sea, que hay que tratarse mejor, sea el ámbito que sea.

R. Es que el ser humano siente, y con ese sentir se pueden hacer un montón de cosas, pero muchas veces lo dejamos apartado. Yo la primera, ¿eh? ‘Qué floja soy si no voy a entrenar…’. Y entonces vas a entrenar. Cuando eres más joven quizá no pasa nada, pero ahora que ya eres un poco mayor que antes, tal vez dos días más de entreno te perjudican porque no estás bien. Porque no vayas a entrenar una tarde no eres ni más ni menos, ni más trabajadora ni más vaga… Ahora me he prometido a mí misma que no voy a volver a hacerlo, porque voy a ser fiel a lo que siento y a lo que mi cuerpo va transmitiéndome. A todos nos transmite cosas, pero tenemos que escucharlo.

P. En ese sentido, el físico, ¿cómo se encuentra?

R. Ahora me encuentro superbién. Tengo una energía totalmente diferente y me siento la Sara de hace un montón de años, aquella que tenía energía para entrenar por la mañana y por la tarde; lo único, que la Sara de ahora tiene más sentido común y no hace las barbaridades de antes. Según Paco, mi entrenador, estoy ya con la crisis de los 40… [risas].

P. Por curiosidad, ¿veía tenis?

R. No, al principio no podía, no me apetecía, no me sentía tenista para nada… Quería estar al margen de esto porque mi cuerpo me lo pedía. Estaba fuera totalmente. Empecé a ver un poquito ya hacia el US Open o algo así, pero ni Madrid, ni Roma, ni Roland Garros… Bueno, sí, el último set de Alcaraz y Sinner sí, pero nada, muy poquita cosa.

P. ¿Cuánto miedo produce tomar una decisión así?

R. Muchísimo, por eso yo tardé en tomar la decisión. Podía haberla tomado antes, pero era como: ‘venga, va, que yo puedo, que yo puedo’. Y te dabas otra semana: ‘que yo puedo…’. Pero al final, no puedes. Llegó un momento en el que el cuerpo me habló y me dijo: ‘o paras o te voy a parar’. Y ahí tomé la decisión. Si no lo haces tú, el cuerpo te va a parar.

Le decía a mi madre: ‘Mamá, ahora me caigo bien’. Y ella me preguntaba: ¿Pero antes no?’. Y yo: ‘No lo sé…’

P. ¿Qué aprendizaje extrae de todo esto?

R. Todo, lo he aprendido todo sobre mí misma todo porque me he permitido sentir. He rascado mucho de lo que había ahí dentro; lógicamente hay cosas que te gustan más y otras menos, pero las he querido ver y saber, y luego las he querido trabajar. Ha sido y está siendo muy guay porque, al final, cuando una es deportista y tiene en mente ciertas cosas desde pequeñita, no sabes en realidad lo que te gusta; tú vas, vas y vas… Y yo, que siempre he hecho mucho caso a quien tenía al lado, me he dejado guiar. No tienes ese poder de decisión y, de hecho, no lo quieres. Ahora lo he descubierto. Le decía a mi madre: ‘Mamá, ahora me caigo bien’. Y ella se partía y me preguntaba: ¿Pero antes no?’. Y yo: ‘No lo sé, no sabía…’.

P. Tiene 29 años y todavía margen por delante. ¿Cuál es su propósito concreto a partir de ahora? ¿Qué espera de sí misma?

R. Vivir al cien por cien el día a día. Volver a dejarme todo lo que tenga, por aprender, por ilusionarme, por sentir, por seguir creciendo como persona. Seguir trabajándome mucho. Tengo otros objetivos tenísticos, claro que los tengo, y por eso también tengo la ilusión de seguir, pero no son prioritarios; o sea, que si consigo manejar lo otro llegaré ahí, pero con calma, con tiempo y cuidándome un montón; disfrutando de un montón de cosas de las que durante un tiempo no he podido disfrutar.

EN MANOS DE DOS DEBUTANTES

A. C.

España se medirá este viernes con Eslovenia con una nómina novedosa. No están Paula Badosa (106ª), tampoco Cristina Bucsa (31ª) ni Jessica Bouzas (47ª). Sí, en cambio, los aires renovados que ofrecen Kaitlin Quevedo (127ª) y Leyre Romero (175ª).

La canaria, de 20 años y nacida en Florida, tendrá la responsabilidad ante Tamara Zidansek (128ª), que en su día figuró entre las veinticinco mejores del mundo. Supondrá su debut en la competición, al igual que para Romero, convocada para las últimas Finales.

La valenciana, de 24 años y que el curso pasado se estrenó en un grande, Roland Garros, recogerá el testigo para debatir por el segundo punto contra Erjavec (99ª). En función de lo que suceda, la serie podría dilatarse hasta el sábado y resolverse en el dobles.

Ante ese escenario, la capitana Carla Suárez planea que intervengan dos veteranas, Sorribes y la catalana Aliona Bolsova. Esta última (28 años y 243ª) fue citada a última hora como sustituta de Bucsa, lesionada, y colgará la raqueta el próximo mes en el WTA 125 de La Bisbal.

Para la ocasión, el equipo esloveno ha optado por la instalación de una pista de tierra batida. Según transmiten desde la RFET, las jugadoras han ido probándola a lo largo de la semana y consideran que es más bien lenta. Se prevé un cielo nuboso y unos 18 grados de temperatura.

About The Author

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BUGA.COM.CO

Tu sitio

Buga

An elegant and minimalistic theme, which is predominantly designed for a web news portal and magazine with an immense research on contemporary online newspapers. With the help of available customizer options and widgets, you can implement layouts as a trending news journals, modern fashion magazine, travel blogging & magazine, clean and minimal news sites, blogging site and even more. The theme is SEO friendly with optimized codes and awesome supports.

M7 Social

M7 Social Subtitle