Bam Adebayo mete 83 puntos, segunda mejor anotación en la historia de la NBA | Deportes
La historia de la NBA incorpora a partir de ahora un nuevo dígito: 83. Ese es el número de puntos que el pívot estadounidense Bam Adebayo ha anotado esta pasada madrugada con los Miami Heat en la victoria ante los Washington Wizards (150-129) y que es la segunda mejor marca anotadora de todos los tiempos en la Liga estadounidense. El registro solo queda por detrás de los memorables 100 puntos que Wilt Chamberlain sumó el 2 de marzo de 1962 con los Philadelphia Warriors ante los New York Knicks, y supera los 81 de Kobe Bryant con los Lakers el 22 de enero de 2006 contra Toronto.
💎UNA ACTUACIÓN QUE YA ES HISTORIA 💎
🤯BAM ADEBAYO ha firmado la segunda mejor marca anotadora de todos los tiempos en un partido: ¡¡¡83 PUNTOS!!!
📊13 de 21 T2
📊7 de 22 T3
📊36 de 43 TLSupera la legendaria noche de Kobe en 2006 (81 vs Raptors). pic.twitter.com/FhgEwUgUeR
— NBASpain (@NBAspain) March 11, 2026
Adebayo, de 28 años y 2,06m, encadenó 13 aciertos de 21 lanzamientos de dos, 7 de 22 en triples y 36 de 43 en tiros libres (récord también de tiros de un punto anotados e intentados), además de nueve rebotes, tres asistencias, dos robos y dos tapones en 42 minutos. “Wilt, luego yo, y Kobe. Suena a locura”, expresó el protagonista. “Vivir este momento es surrealista. Gracias al coach por dibujar jugadas para mí”, añadió en referencia al técnico Erik Spoelstra. “Para mí, simplemente se trataba de mantener la calma, mantener la concentración y comprender que podía aspirar a algo especial. No pensé que serían 83 puntos. Hacerlo en casa, delante de mi madre, delante de mi gente, delante de la afición local, es una marca en la historia que se recordará para siempre”, declaró el jugador de Miami.

La secuencia anotadora de Adebayo según avanzaban los cuartos parece la de un equipo entero: 31-43-62-83. En el último periodo sus compañeros le buscaban para que lanzara otra vez a canasta o recibiera faltas para sumar desde la línea de tiros libres. Justo la estrategia contraria a la de los jugadores de los Wizards, que pretendían cometer infracciones sobre el resto de rivales para que el balón no llegara a las manos de Adebayo. “Hubo muchas faltas, 16 tiros libres en el último cuarto. Intentamos quitarle la pelota, pero consiguió esos tiros libres. No parecía un partido de verdad”, lamentó Brian Keefe, entrenador de Washington. Es precisamente esa cantidad ingente de tiros libres lanzados, 43, la que levanta más dudas sobre el valor de este registro. Solo siete jugadores habían lanzado hasta ahora 30 o más tiros libres en un encuentro de la NBA.
Adebayo posó tras el partido con un folio con el 83 escrito, igual que Chamberlain en la mítica imagen en la que celebra sus 100 puntos en 1962. “Bam, Bam, Bam”, le felicitó LeBron James, hasta ahora dueño del récord de anotación en un partido con los Heat, los 61 puntos que sumó en 2014 ante Charlotte Bobcats.

La historia de Adebayo es otra de tantas nacidas desde un origen humilde. Su padre, nigeriano, dejó a la familia cuando él era pequeño y su madre, que trabajaba como cajera, le crió mientras vivían en una caravana en una zona pobre en Carolina de Norte. Fue ella quien le apodó Bam (su nombre es Edrice Femi Adebayo) por un personaje de los Picapiedra. Aquellas raíces humildes han permanecido en el pívot estadounidense ahora. La imagen de la caravana era el fondo de pantalla en su teléfono móvil, la tiene en su taquilla en los Heat y escribe la dirección en sus zapatillas.
“Mi ambición se forjó en ese tráiler. Si hubiera tenido una vida mejor, tal vez no estaría aquí. Ese tráiler me hizo ser quién soy”, explica quien ha ingresado ya 140 millones de dólares y que tiene asegurados otros 57 hasta el fin de su contrato en 2029 con Miami. Son cifras de estrella de un jugador que ha sido tres veces All Star, es oro olímpico con Estados Unidos en Tokio 2021 y París 2024 y ha disputado dos finales, perdidas, de la NBA (2020 y 2023). Su fama se adorna con su relación sentimental con A’ja Wilson, la gran estrella de la WNBA (y dueña del récord anotador femenino, 53 puntos).
“Aún me preocupo de que mi hijo tenga lo necesario, de si lleva dinero encima cuando se va de viaje con el equipo… te acostumbras a vivir pendiente de eso, con esa angustia”, cuenta la madre de Adebayo al recordar sus inicios humildes. Con ella se abrazó el pívot, entre lágrimas, cuando escribió un nuevo número en la historia de la NBA: 83.
