Álvaro Arbeloa, tras sacar a cinco canteranos: “Me ha recordado casi al Madrid de la Quinta del Buitre” | Fútbol | Deportes

Empezó el partido y Fede Valverde seguía corriendo en el Bernabéu. En los primeros cinco minutos, tres carreras de presión del uruguayo. La efervescencia que provoca el Elche, sin embargo, no es la del City y la Liga tampoco es la Champions en Chamartín. Así que la noche arrancó con un sopor difícil de digerir y desde la grada empezaron a caer algunos tímidos silbidos. Y justo ahí, de nuevo, Valverde, el hombre de estos días que lo mismo centrifuga a un gigante de Europa que resuelve una velada más en el patio de casa de la Liga. Las cosas funcionan así con los iluminados. El 1-0 de Rüdiger vino precedido de un zambombazo suyo de falta. Nada había ocurrido hasta entonces. Y lo siguiente que pasó fue otro tanto del uruguayo. Otro golazo.
Si Kylian Mbappé continúa sin estar para jugar, Valverde sigue ahí. Metió en Vigo la semana pasada en el último minuto, atormentó con un triplete al City y ventiló al Elche. Siete dianas suma en toda la temporada y cinco han sido en la última semana. De bingo en bingo. Sus tres tiros a puerta ante los citizen valieron tres goles y los dos contra el Elche derivaron en el 2-0 con el que el Madrid alcanzó el descanso. Máxima renta para el mínimo esfuerzo colectivo. Suficiente para que antes de la hora de juego el uruguayo recolectara la ovación de la masa, guardara fuerzas para el martes, y que por el césped comenzara el desfile de canteranos.
Habría que rebobinar muchos años para encontrar un momento en la historia reciente del Madrid con tantos niños con minutos en el primer equipo. Quizá desde el inicio de la gran etapa de Vicente del Bosque, a principios del siglo, no se veía tanta acumulación de chavales de la Fábrica. En total, cinco tuvieron pista ante el Elche.
“Para alguien que ha sido canterano, para un entrenador que ha llegado al primer equipo desde la cantera tras pasar por muchos equipos, hoy es un día de felicidad y orgullo máximo. Me ha recordado casi a lo que era el Madrid de la Quinta del Buitre. Seguro que Emilio [Butragueño] estaba muy orgulloso de lo que ha visto hoy. Muy feliz por verles jugar. No es fácil demostrar tanta personalidad, talento y alma que llevan dentro. Es una noche para recordar para todo el madridismo”, enfatizó Arbeloa.
Thiago Pitarch continuó en el once y, a partir del minuto 60, aparecieron Dani Yáñez (de 18 años y asistente en el 3-0 de Huijsen), Diego Aguado (19), Manuel Ángel (se metió el 3-1 tras un error de Camavinga) y César Palacios (estos dos últimos de 21), más Gonzalo García (21), en el vestuario grande desde el verano. Quedaba media hora y el marcador todavía iba 2-0, pero a Arbeloa le pareció cosecha suficiente para soltar a toda la chavalería en el Bernabéu. Ya avisó en la previa de que saldrían más canteranos y no dudó en cumplirlo. Jóvenes para oxigenar las piernas y los pulmones de Tchouameni, Valverde, Vini y Rüdiger, indispensables en el Etihad.
Había 10 bajas (Asencio, Militão, Alaba, Mendy, Carreras, Ceballos, Bellingham, Mastantuono, Rodrygo y Mbappé), y la primera decisión de Arbeloa fue no tocar apenas el once. Pero en cuanto pudo dar tregua a los protagonistas principales, salieron los niños.
Este domingo, aseguró, se decidirá si Mbappé puede viajar a Mánchester para la vuelta con el City y no aseguró la presencia de Raúl Asencio, que se cayó a última hora de la lista ante el Elche por molestias musculares, según detalló el club a mediodía.
