Aina Ayuso: “Soy asquerosamente competitiva” | Baloncesto | Deportes
A mitad de temporada, con apenas entrenamiento, tras un largo viaje a Puerto Rico y sin margen de fallo. En esas condiciones la selección femenina de baloncesto se juega a partir de este miécoles y hasta el próximo martes su clasificación para el Mundial que se disputa del 4 al 13 de septiembre en Berlín. El equipo que dirige Miguel Méndez busca regresar ocho años después a la gran cita mundialista y el billete pasa por un PreMundial a todo o nada. España comparte el grupo con Nueva Zelanda (su primer rival, este miércoles a las 19.00, Tdp), Senegal, la anfitriona Puerto Rico, Italia y Estados Unidos. Clasificadas ya las norteamericanas, los otros tres mejores conjuntos obtendrán el pasaporte alemán. No hay vuelta atrás para una selección española anclada en el podio internacional durante este siglo: 15 medallas entre Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos y la condición de subcampeona continental por detrás de Bélgica en las dos últimas ediciones.
Nueve de las 12 jugadoras que se colgaron la plata de 2025 repiten en la actual convocatoria. Méndez dispone de su mejor artillería y entre ellas ha ganado peso la MVP nacional de la pasada Liga y la mejor jugadora de la Copa ganada por el Hozono Global Jairis de Murcia. Aina Ayuso (Sant Just Desvern, Barcelona; 26 años) eleva su protagonismo desde la posición de base y en plena madurez. “El año pasado fue maravilloso y ahora estoy en mi mejor momento deportivo. Está por ver lo que tenga que llegar. Aún tengo margen de mejora. No siento que esté en mi techo, pero sí en esa madurez de mente y de cuerpo”, cuenta Ayuso a EL PAÍS.
La directora de juego, de 1,80m, ejerció de capitana y líder en la Copa conquistada por el conjunto murciano tras derribar a tres gigantes, Valencia, Girona y Salamanca, superó a Iyana Martín (20 años) y Awa Fam (19), también internacionales, en la votación de la MVP española de la Liga y en este curso promedia 8,8 puntos, 5,5 rebotes y 5,4 asistencias (segunda mejor pasadora de la competición tras la argentina Paola Gretter, del Estepona) por encuentro.

Con la selección Ayuso suma 16 choques internacionales desde su estreno en junio de 2024. “Aporto frescura, versatilidad para la posición de uno y dos. Intento adaptarme a lo que necesite el partido, puntos o alimentar a las compañeras. No diría que me siento una de las líderes, pero sí que tengo mi espacio y puedo dar un plus. Mi objetivo es ayudar como sea”, afirma. Debajo de esa humildad se esconde una gran competidora, como ella misma se define: “Siempre digo que soy asquerosamente competitiva, no me gusta perder ni a los juegos de mesa en mi casa. Desde pequeña lo he sido muchísimo. Soy también una persona muy trabajadora, que no tiene fin. Y tengo fortaleza mental, aguanto. Cuando hay momentos adversos tengo algo dentro que me sale. ‘Dámela que la voy a meter’. Esa sensación es maravillosa. Es algo que se tiene, no se trabaja”, asegura.
Esa adrenalina competitiva la heredó de su padre, Josep Maria, base del TDK Manresa a finales de los ochenta y que disputó 115 encuentros en la ACB, y Aina la ha moldeado con el tiempo para que no se vuelva en su contra. “La competitividad ha de manejarse bien y por eso hago mucho trabajo con una psicóloga. Los años me han enseñado a utilizarla a mi favor. En momentos de alta competición es algo muy bueno. Me han ayudado mis padres. Mi madre es competitiva, trabajadora. Y la inteligencia de mi padre… Ambos me han dado aptitudes para el baloncesto y para la vida”, cuenta Ayuso, que también ha seguido los pasos de su madre al estudiar Fisioterapia.

El camino hacia este momento de plenitud ha pasado por dos poderosas vivencias en el extranjero, en Estados Unidos y Grecia, que forjaron su personalidad y su juego en dos momentos clave de su formación. Con 18 años jugó una temporada en la NCAA con Oregón Ducks y hace tres temporadas disputó la Euroliga con el Olympiacos. “En América aprendí a trabajar en silencio. Fue un año que no tuve muchos minutos y trabajé sola, hice muchas horas sin nadie. Me di cuenta de que eso daba resultados y al volver recogí los frutos. En Grecia yo era la extranjera y tenía una responsabilidad diferente a la de ser nacional. A nivel físico y psicológico hice un cambio. Allí empezó mi paso a la madurez a nivel deportivo”, cuenta Ayuso.
En sus sueños de futuro aparece el salto a la WNBA después de ser elegida en la 34ª posición del draft de 2021 por Los Ángeles Sparks. “Es muy difícil sacar cabeza allí pero no cierro esa puerta. Me encantaría probar esa experiencia”, se atreve la base española. Antes, el presente pasa hoy por el cara o cruz de Puerto Rico, “un reto mayúsculo y con mucha responsabilidad”, y por el Mundial del próximo verano en Berlín.
