Marc Márquez no remata el título en un GP de Qatar que gana Marco Bezzecchi | Motociclismo | Deportes

La carambola de título para Marc Márquez no llegó este domingo en Lusail, segundo clasificado y superado con claridad por un Marco Bezzecchi que se llevó de calle el GP de Qatar, una victoria que apenas le permite mantenerse vivo en la batalla por el cetro de MotoGP, donde también resiste Jorge Martín. El vigente campeón tendrá una nueva oportunidad de rematar la faena de aquí a dos semanas en Portimao, en un GP de Portugal donde le bastaría con ganar la sprint del sábado si no quiere depender de lo que hagan los otros dos contendientes al título. Pero lo cierto es que ni siquiera necesitará quedar por delante de sus rivales: con ceder 23 puntos o menos en todo el fin de semana celebraría también su octava corona en la categoría reina, la décima en el Mundial de motociclismo.
La paliza de Bez y las Aprilia, las máquinas más completas del momento, tuvo un sabor agridulce para la dupla italiana. Llegaron a tener 102 puntos de ventaja al frente del campeonato apenas superado el tercio del campeonato, y ahora se ven a 70 puntos del líder, un vuelco de 172 puntos en apenas cinco meses y 12 carreras. El triunfo, que llega tras la caída en una sprint que tenía por ritmo en el bolsillo, subraya más todavía la oportunidad perdida de la casa de Noale, que jamás ha levantado un título en MotoGP y nunca se había visto tan cerca de conseguirlo. El ganador del día necesitaría ganarlo todo de aquí a final de curso y que el líder no sacara ni un mísero punto.
Márquez, de nuevo desplegando su versión más cerebral, sabía que no tenía el ritmo para batir a 22 vueltas a Bezzecchi este domingo, y por eso no se volvió loco una vez no pudo meterle la moto tras la salida, como sí hizo en la víspera, calentándole tanto la oreja que su cara a cara terminó en caída del enemigo. El 93 dejó hacer al italiano y también que la Aprilia satélite de Raúl Fernández quemara los neumáticos cuando ambicionaba la victoria. En otro alarde de gestión, fue de menos a más, llegando a rodar cuarto, para reducir al mínimo las escasas opciones matemáticas de sus rivales, capturando la segunda plaza a tres vueltas de la conclusión sin meterse en peleas innecesarias.
Roto, exhausto bajo el calor nocturno del otoño catarí, sorprendentemente llenas las gradas con 55.000 aficionados de récord en un fin de semana amenazado por los misiles del conflicto latente en Oriente Próximo, el piloto de Cervera celebró con rabia, con los suyos agolpados en el parque cerrado, una segunda plaza que allana definitivamente el campeonato. “Hoy estaba convencido sobre mi estrategia, fui inteligente. Quería gestionar, pero cuando vi que Raúl estaba sufriendo vi la oportunidad de sumar más puntos”, comentó el supercampeón de Ducati. “Hemos sido quienes más hemos puntuado en Qatar, así que esta batalla está ganada. En Portimao tocará dar un paso atrás, arriesgar menos y seguir sumando”, avanzó en declaraciones a Dazn.
El líder del campeonato tuvo un saludo frío con Bez, todavía enfadado al no compartir la maniobra que provocó el impacto entre ambos el sábado. “Lo de ayer fue una pena, pero forma parte del juego. Darle la vuelta al resultado de esta manera hace que sepa un poco mejor”, resumió el ganador de la jornada. “Tengo que trabajar en mis lagunas y tratar de aprender de mis batallas con Marc y Jorge, dos grandes campeones”, añadía. El italiano, pese a ganar seis grandes premios este curso, ha sumado también 12 ceros en las 39 carreras disputadas.
Márquez fue el primero en felicitar a Jorge Martín por una séptima plaza de aúpa. En el garaje del madrileño le dedicaron un sonoro aplauso. Hace 15 días, el madrileño se rompió el radio del brazo derecho en el GP de Australia, y este fin de semana conquistó un podio el sábado y lo dio todo en una carrera larga de puro sufrimiento. A 60 puntos del defensor de la corona ahora, si su rival le saca otros dos puntos en la ‘sprint’ de Portimao se terminará el partido. “El martes no quería venir, pero algo empuja dentro de mí, soy cabezón, y estoy orgulloso de lo conseguido.Nos vamos con opciones, aunque es más difícil, pero yo quiero seguir luchando hasta el final”, declaró el campeón de 2024.
Márquez empezó tranquilo desde su segunda plaza y se conformó con rodar a la estela de su próximo compañero de equipo, un Pedro Acosta perjudicado luego por la presión baja de sus neumáticos. En un abrir y cerrar de ojos, ambos estaban a casi tres segundos de la cabeza de carrera. El murciano de KTM le dejó pasar para intentar remontar la temperatura de sus gomas, y a partir de ahí ya no le pudo cazar en la batalla por el podio, que completó Fernández. Por detrás, Martín fue remontado de la décima hasta su séptima plaza, en un gran premio donde solo salieron a pista 16 pilotos de 22 posibles, entre lesionados, enfermos y bajas voluntarias.
Yamaha y sus cuatro pilotos no viajaron al trazado por el riesgo en la región, pero la tensión geopolítica sonrío por fortuna a la organización. En Qatar, estos días, solo volaron los prototipos sobre el asfalto y unos fuegos artificiales tras la bandera de cuadros que subieron las pulsaciones a más de un trabajador en el paddock.
