Un Estado fuerte para un mercado libre

Desde hace décadas, quizás más, el debate económico suele encallar en considerar que los límites entre el Estado y el mercado son claros y concisos. Es cierto que, cuando pensamos en la fortaleza del sector público, la discusión cotidiana se concentra en políticas redistributivas y en seguros sociales, como pensiones, sanidad, educación o grandes paquetes de inversión. La otra cara recae en la financiación impositiva. Es decir, asociamos Estado a presupuesto mientras consideramos si el tamaño de este es o no óptimo.
Seguir leyendo
