Los sindicatos registran la petición a la Seguridad Social para adelantar la jubilación al personal de tierra de los aeropuertos | Economía

Tras hacerlo en la construcción, el transporte de mercancías, el de viajeros, la ayuda a domicilio y para las camareras de piso, los sindicatos registran una nueva petición a la Seguridad Social para que adelante la jubilación en un sector de gran carga física: el personal de tierra de los aeropuertos, el conocido como handling, dedicado a mover maletas de un lado para otro. UGT y CC OO confirman que registraron el pasado viernes ante el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, sin apoyo patronal, la petición para que estudie la concesión de coeficientes reductores en este sector, la herramienta por la cual un año cotizado cuenta como un periodo más largo y, así, el empleado accede antes al retiro sin recibir una penalización en la pensión. Y a la vez los expedientes más avanzados, los del transporte por carretera, no se culminan, circunstancia que está colmando la paciencia de las centrales. CC OO amenaza con una huelga indefinida por este retraso.
El texto registrado el pasado viernes por UGT y CC OO, al que ha tenido acceso EL PAÍS, reclama el anticipo del retiro para los empleados de “asistencia en tierra, manipulación y movimiento de equipajes, mercancías y correo, conducción y manejo de vehículos y equipos de tierra y apoyo directo a la operativa aeroportuaria”. Los sindicatos estiman el conjunto de estos empleados en unos 14.000. Hay otros 10.000 empleados en el sector a los que no interpela este expediente, los que se dedican a administración o atención al cliente, entre otros.
Tras detallar las tareas que desarrollan estos trabajadores, los sindicatos especifican los riesgos asociados a las mismas: “Implican una elevada carga física derivada de la manipulación manual de cargas, la adopción frecuente de posturas forzadas, los movimientos repetitivos y la realización de esfuerzos en espacios de trabajo reducidos”. Esas condiciones, dicen las centrales, “obligan a mantener posturas de flexión, torsión del tronco, trabajo de rodillas o por encima de los hombros”, lo que constituye, en su opinión, “un riesgo ergonómico acumulativo directamente relacionado con la elevada prevalencia de trastornos musculoesqueléticos”.
“La repetición de estas exposiciones a lo largo de la vida laboral”, añaden las centrales, “favorece la cronificación de lumbalgias, tendinopatías y otras patologías osteomusculares, prolonga los procesos de incapacidad temporal, limita la capacidad funcional y puede desembocar en incapacidad permanente”. Además de ese impacto musculoesquelético, CC OO y UGT también se refieren al impacto en la salud mental: “Se ha descrito mayor prevalencia de trastornos de fatiga, sueño, depresión y riesgo de burnout [síndrome del trabajador quemado] en este colectivo, especialmente las personas trabajadoras con turnos irregulares y trabajo nocturno”.
Los sindicatos destacan el problema que supone “la exposición prolongada a ruido, vibraciones y temperaturas extremas” y subrayan que “el envejecimiento reduce la fuerza, la movilidad, la tolerancia al esfuerzo y la capacidad de recuperación, de manera que, a partir de una edad avanzada, aumentan la incidencia, la duración y la gravedad de los procesos de incapacidad temporal y permanente”.
Asimismo, UGT y CC OO advierten de la exposición de estos trabajadores “a agentes tóxicos, químicos y cancerígenos” por las emisiones derivadas de los motores diésel y de queroseno. “Esta exposición tiene relación directa con enfermedades cardiorespiratorias, cardiovasculares y cáncer”, opinan las centrales.
Una vez listados todos los riesgos y sus consecuencias, CC OO y UGT indican que los trabajadores de handling presentan índices de incapacidad temporal y de accidentes de trabajo superiores al promedio de la población trabajadora, y que ello justifica la petición de coeficientes. “No existen medidas preventivas, técnicas, organizativas, formativas ni de adaptación del puesto capaces de eliminar o neutralizar por completo la penosidad, toxicidad, peligrosidad e insalubridad inherentes a esta ocupación”, agregan. Con este registro se pone en marcha el proceso que puede acabar conduciendo a la concesión de coeficientes, si una vez hecho el análisis el Gobierno certifica que los índices de bajas y siniestralidad lo justifican.
Sin respaldo patronal, como en la construcción
Esta petición de UGT y CC OO, los sindicatos mayoritarios del sector, no tiene el respaldo de la patronal del handling, Aseata. Los sindicatos dicen que han intentado alcanzar un acuerdo con esa asociación empresarial, pero que no lo han conseguido.
Es el mismo escenario que se da en la construcción y en la ayuda a domicilio, sectores en los que las organizaciones empresariales no apoyan la reclamación sindical. Apelan a varias razones para oponerse, pero una de las principales es el coste económico de la medida. Los patronos suelen ser reticentes, pese a que el diseño del procedimiento tiene el aval de CEOE y Cepyme, porque implica una subida de cotizaciones que debe compensar el anticipo del retiro.
La Seguridad Social prefiere que los expedientes lleven la firma tanto de los sindicatos como de las patronales, que haya un entendimiento de todo el sector. Eso es lo que sucede en las dos solicitudes más avanzadas hasta ahora: el transporte por mercancías (para el que en las próximas semanas se prevé que se reúna la comisión de expertos que evaluará el expediente, una vez elaborados los informes preceptivos) y el transporte de viajeros (aún pendiente de algún informe). En esos casos, los sindicatos consiguieron que los empresarios apoyasen esa petición como condición para desactivar una huelga.
Sin embargo, pese a que la Seguridad Social tenía seis meses para contestar desde el registro de estos sectores, hace ya un año del mismo y aún no hay respuesta del departamento de Elma Saiz. Estos plazos se diluyen porque el ministerio recibió los expedientes más tarde, pero incluso con ese matiz ya se ha saltado los mismos. La convocatoria de elecciones, en teoría, no modifica en nada estos plazos, al tratarse de un procedimiento administrativo.
La tardanza está colmando la paciencia de los sindicatos. CC OO emitió un comunicado el pasado viernes en el que amenaza con una huelga indefinida “si persiste la paralización de los procedimientos por el actual o por el próximo Gobierno, que será quien apruebe el real decreto definitivo o bien si finalmente se desestiman”. La central no concreta este posible paro, pero sí fija movilizaciones frente a la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social entre el 11 y el 29 de noviembre. “Esto no va en contra ni a favor de uno u otro color político ni de condicionar las elecciones generales sino para exigir a quien gobierne, que cumpla con la ley”, dice CC OO. El sindicato USO pidió un paro general la semana pasada por el mismo motivo.
Otros profesionales han accedido a los coeficientes reductores recientemente por decreto, en vez de mediante el nuevo procedimiento de la Seguridad Social. El Consejo de Ministros otorgó este derecho a los bomberos y agentes forestales hace un año, del que disfrutan desde hace años los mineros, los marineros, los policías autonómicos y los pilotos de avión. Justo porque estos últimos gozan de ese derecho, las tripulantes de cabina también reclaman que se les conceda por decreto, sin necesidad del análisis de la Seguridad Social. El Congreso aprobó recientemente una proposición no de ley de Sumar que reclama a Elma Saiz que otorgue este derecho a esas trabajadoras.
