Aprender a equivocarse forma parte del éxito

La noche del Balón de Oro está hecha para celebrar a quienes llegan a lo más alto del planeta fútbol. El pasado lunes, en Londres, Harry Kane se llevó el máximo galardón masculino y Lamine Yamal volvió a recibir el trofeo Kopa al mejor jugador joven, por tercer año consecutivo. Con apenas 19 años, su trayectoria (tercero en la gala de este año, segundo en 2025 y octavo en 2023) invita a admirar hasta dónde es capaz de llegar el talento precoz, pero también plantea una pregunta que puede llegar a incomodar: ¿qué ocurre cuando una historia singular y extraordinaria empieza a convertirse en una expectativa para los demás?
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