La banca gana la partida de la Autoridad del Cliente Financiero

El segundo fracaso consecutivo en la puesta en marcha de la Autoridad en Defensa del Cliente Financiero es un ejemplo claro de algunos de los problemas que han atenazado al Gobierno de Pedro Sánchez en estas dos legislaturas. La propuesta parecía positiva, toda vez que daba un arma más de defensa a los consumidores frente a los bancos. El detalle, no obstante, generaba dudas. El sector, sin ir más lejos, reclama desde hace tiempo una simplificación normativa y supervisora. El nuevo organismo era visto como una traba burocrática más. Además, criticaba que buena parte de la financiación recayese sobre sus cuentas. Otros reguladores, además, lo miraban con recelo por si les restaba poderes.
Seguir leyendo
