Sergio García abre todas las puertas: de LIV al circuito europeo, la Ryder y el PGA Tour

Sergio García viste el polo y la gorra de los Fireballs, el equipo que capitanea en LIV, aunque su futuro navega hoy en un mar de dudas. El golfista castellonense de 46 años ha solicitado a un tribunal estadounidense la resolución de su contrato con la Liga saudí, caída en bancarrota, y mientras deja todas las puertas abiertas: apuntarse a LIV 2.0, una versión afeitada de la competición saudí con menos torneos y menos dinero, competir a tiempo completo en el circuito europeo con la vista puesta en clasificarse para la próxima Ryder e, incluso, regresar a un PGA Tour del que salió echando pestes.
Chacarra, un dedo roto y la confianza por las nubes
Eugenio Chacarra jugará el Open con un dedo del pie derecho roto y vendajes para aliviar el dolor, pero con la confianza por las nubes. El madrileño de 26 años es tercero en la Race to Dubai, la clasificación del circuito europeo, solo por detrás de Patrick Reed y Rory McIlroy. “Soy uno de los mejores jugadores europeos del momento. Sé de lo que soy capaz y cómo estoy jugando, y sé que puedo ganar cualquier torneo”, dijo este miércoles. Este jueves partirá en Madrid con Reed y Shane Lowry, dos figuras con las que coincidirá el próximo año en el PGA Tour. “Es el golf que me gusta y donde he soñado jugar”, comentó. Chacarra ha empezado a trabajar con Edoardo Molinari para la estadística avanzada y también apunta a un lugar en la próxima Ryder.
