Bruselas aprueba la norma que da preferencia a empresas europeas en sectores críticos

La geopolítica también se ha convertido en la brújula con la que se toman decisiones económicas en Bruselas. Esto se ve con claridad en la nueva regulación que ha planteado la Comisión Europea este miércoles en la que se busca dar preferencia a los productos y servicios made in Europe en la contratación pública, especialmente en los sectores críticos, como la energía, el transporte o el agua. El objetivo es doble: por un lado, ayuda a las empresas de la UE frente a la competencia y, por otro y sobre todo, intenta reforzar la seguridad económica reduciendo dependencias de otras grandes potencias, principalmente China.
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