Carlos Rodríguez: “El peso tan grande de la mochila me arrastró al suelo”

Con cadencia alegre, sentado elegantemente en la bici y con pisotones firmes, realizó una contrarreloj ilusionante en la apertura de la Vuelta, a menos de 30 segundos de Pogacar, el ganador de la etapa, ahora el gran ausente. “Sí, hizo una gran prueba, pero luego…”, conceden desde su equipo. El pero, claro, no es negativo, aunque sí desbravado porque cuando llegaron las montañas de Andorra perdió 22 minutos a las primeras de cambio. Carlos Rodríguez (Almuñécar, Granada; 25 años), una vez más, sigue sin encontrarse tras dos años complicados. “Por el motivo que sea, las piernas no están yendo esta temporada en los momentos claves. Mi cuerpo responde como si tuviera un limitador puesto. Pero bueno, intentaremos ir quitándolo conforme vaya pasando esta Vuelta y poder aportar más al equipo”, resuelve el ciclista, que en la etapa octava, camino hacia Xeraco, se dio dos topetazos que, sin embargo, no le retiraron de la carrera. “Son riesgos del pelotón, gajes del oficio que uno nunca sabe cuándo van a producirse”, desliza. Por él, que no sea.
