El alto precio del petróleo aún puede convertirse en un suelo

Los operadores de petróleo se están quedando sin motivos para relajarse. Durante los últimos tres meses, el Brent ha cotizado muy por debajo de los máximos de 103 euros por barril de marzo y abril, pese a la grave interrupción en torno al estrecho de Ormuz. Esa calma relativa descansaba sobre tres apoyos frágiles: la esperanza de que Washington y Teherán acabaran alcanzando un acuerdo, la liberación de reservas gubernamentales de emergencia y una demanda más débil, sobre todo china.
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