La adaptación a la normativa cripto abre nuevas brechas para los estafadores

Se ha cumplido ya un mes desde la plena aplicación de la normativa MiCA en Europa. La ley sobre criptoactivos establece que, desde el 1 de julio, todo banco o empresa que quiera ofrecer servicios ligados a activos digitales debe contar con una autorización. Unas 324 entidades en Europa ya la han obtenido, pero se han quedado fuera pesos pesados del sector como Binance. La nueva situación ha obligado a muchos usuarios a buscar alternativas, por ejemplo, trasladando sus fondos a proveedores regulados. En ese proceso, los estafadores han encontrado una oportunidad. En las últimas semanas han proliferado los intentos de fraude dirigidos a inversores en criptomonedas mediante la suplantación de empresas del sector y de los propios reguladores, como ha publicado el diario Financial Times y han confirmado varios supervisores europeos a este periódico.
Seguir leyendo
